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El blog de Silverfox

Los funcionarios y sus sueldos

    Ante la dureza de la crisis, no son pocos los españoles que proponen congelar indefinidamente, e incluso reducir los sueldos de los funcionarios, con tal de cuadrar las cuentas del Estado y reducir el déficit público, que ha crecido de forma imparable en los últimos años.

    No obstante, debemos recordar que la mayoría de los funcionarios no tienen unos sueldos tan elevados, como algunas personas creen. En algunos casos, como los Auxiliares Administrativos del Estado, apenas superan los 1.000 euros. Si les bajamos su sueldo que, de entrada, es más bien pequeño, ¿cómo se iban a ver cobrando esa cantidad, sobre todo en grandes ciudades donde la vida es más cara? ¿Viviendo con sus padres toda la vida, hasta que les llegue el momento de heredar el piso? Con un sueldo semejante en Madrid, Barcelona, Sevilla, Zaragoza o las capitales vascas cualquier persona caería en la pobreza si tuviera que vivir por su cuenta, o bien perdería mucho nivel de vida.

    Los funcionarios han perdido gran parte de su poder adquisitivo en los últimos 30 años y han sufrido varias congelaciones salariales. Un funcionario de los grupos más bajos podía vivir bastante bien en los años 80 con su salario, pero ahora muchos de ellos (y hasta de grupos intermedios, como Administrativos o Técnicos de Grado Medio) se quedan en casa de sus padres, incluso bastante años después de sacar la plaza, porque no pueden independizarse o perderían mucha calidad de vida si lo hiciesen, como se ha explicado en el párrafo anterior.

    En cambio, no parece que pueda decirse lo mismo de los políticos en general, desde el presidente del Gobierno y los ministros hasta los concejales de pueblo, pasando por los diputados o los alcaldes de grandes municipios, la familia real (la monarquía es una rémora y una institución anticuada que no tiene sentido mantener en pleno siglo XXI) o los banqueros y grandes empresarios, que si se ven en apuros o bajan un poco sus cuentas de beneficios recurren al Estado (del que no querían saber nada cuando les iba bien) para que les eche una mano y les financie con dinero de nuestros impuestos (¿nadie recuerda los 150.000 millones de euros, el 15% del PIB español, que el Gobierno dio a los bancos para rescatarlos hace un año y medio?).

    Tampoco dejemos de lado las grandes cantidades de dinero que el Estado despilfarra en partidas muy variadas, como subvencionar a las ONG's (que deberían ser independientes y "no gubernamentales", como su propio nombre indica), a los sindicatos, que tendrían que financiarse mediante las cuotas de sus afiliados, o a las religiones, empezando por los 5.000 millones que dona a la Iglesia todos los años. Probablemente, si se emprendiesen serios recortes en esas partidas y se dejase de subvencionar con dinero público a bancos en quiebra y empresas ineficientes, en vez de reducir Ofertas de Empleo Público (con el riesgo de que muchos servicios queden desasistidos) o congelar sueldos de funcionarios, se conseguiría reducir considerablemente el déficit del Estado.

Derrumbe y perspectivas de la industria española

    España hace poco más de treinta años llegó a ser la séptima potencia industrial del mundo y contaba con sectores muy potentes, como el siderúrgico, el automovilístico, el naval o el textil. No obstante, en la actualidad se está produciendo un hundimiento de la industria española. Cada vez son más las empresas que cierran y aquellas que no se plantean llevar a cabo inversiones, el coste de factores esenciales como el gas y la electricidad superan ampliamente los de nuestros principales competidores y la asfixiante presión fiscal sobre las empresas no deja lugar a dudas el futuro desolador de la industria. Los datos dan miedo: según el Banco de España, la producción industrial cayó un 24,6% en 2009, ¿se puede llamar a esto desaceleración?. No, es sencillamente una caída en picado y el comienzo de la destrucción del tejido productivo español, constituido en gran parte por pequeñas y medianas empresas (PYME's).

    Se propone fomentar la Investigación y Desarrollo (I+D) para buscar la solución a este problema. Aunque es una idea muy apropiada, no es tan fácil ponerla en práctica. ¿Cómo se puede hablar de innovar en un país donde el sistema de enseñanza ha sido literalmente arrasado por nuestros políticos a partir de la implantación de la LOGSE a principios de los 90 que ha creado una generación de analfabetos y ha desterrado la cultura del esfuerzo, dedicación y trabajo bien hecho? ¿Los industriales españoles se asemejan en cuanto a su formación con los holandeses, alemanes o suecos?

    Hablar de I+D en España, donde la mayoría de los políticos tienen un bajo nivel de preparación, es un insulto a la inteligencia y una burla hacia los españoles más lúcidos. Nuestros políticos se ocupan de realizar inversiones sin orientación productiva en sectores inviables, nuestras industrias soportan los mayores costes financieros no sólo de Europa, sino de toda la OCDE y mantienen los costes energéticos más caros de Europa.

    Tenemos una economía que desprecia la producción y se centra en actividades de tipo especulativo principalmente hipotecarias, en lugar de incrementar el tejido productivo. Este modelo económico basado en la especulación existe desde hace una generación y se configuró en los años 80, cuando los gobiernos de Felipe González se encargaron de desmantelar buena parte del potencial industrial español con el pretexto de que las fábricas eran obsoletas y la única opción era cerrarlas, mediante el eufemismo de "reconversión", en vez de modernizarlas. Todavía algunos recuerdan la frase de Solchaga, cuando fue ministro en aquellos años: "La mejor política industrial es la que no existe".

    Mientras tanto, los costes se incrementan, la competitividad se hunde, las ventas y exportaciones caen, y la inversión está desapareciendo. Si no se endereza esta situación tan delicada, España camina hacia el atraso hasta niveles propios de países andinos o centroamericanos y nosotros somos sus victimas. De hecho, las generaciones jóvenes tendrían unos niveles de pobreza similares a los de esos países latinoamericanos si no contasen con el apoyo económico de sus padres, en muchos casos bien situados y con sueldos elevados.

    ¿Qué le puede quedar a España? Servicios, turismo y agricultura.

    Aunque se tomen iniciativas acertadas en inversiones de futuro para que nuestra industria sea competitiva y genere empleo, los plazos (siendo optimistas) pueden llegar a ser de 10 a 20 años. Demasiado lejanos.

    Es necesario realizar unos cambios muy profundos en la economía de nuestro país y mientras España debería avanzar lentamente hacia un futuro mejor.

    Podríamos cambiar las políticas económicas, para que nuestro país siente las bases necesarias para crecer con fortaleza y criterio industrial, creando un tejido apropiado y competitivo. Aquí es fundamental cambiar el papel de las Administraciones Públicas, que éstas no sean el impedimento para la creación de negocios o empresas y se reduzcan los trámites administrativos.

Liga española de fútbol: qué mediocridad

    Este año la Liga española, en líneas generales, da pena y dolor. La imagen que está dando es patética y lamentable.

       

    Sólo hay dos equipos que luchan por el título, el Barcelona y el Real Madrid, que ejercen una enorme superioridad sobre el resto, con más de 20 puntos de diferencia sobre el tercer clasificado (el Valencia, que lleva casi toda la temporada ocupando este puesto). 

   

   El Barcelona, aunque no está al nivel de la temporada pasada, sigue haciendo un buen fútbol teniendo habitualmente en sus alineaciones titulares un importante número de jugadores procedentes de su propia cantera, como Messi, Puyol, Víctor Valdés, Xavi, Iniesta (actualmente lesionado) o incluso Pedro, que últimamente juega más partidos y marcó un bonito gol en el Bernabéu, que sentenció el partido. Sin duda, el equipo blaugrana representa una honrosa excepción en este sentido.

   

    Sin embargo, llama la atención que el Real Madrid, que en Copa del Rey fue humillado por un equipo de Segunda B como el Alcorcón, que le goleó por 4-0 y que lleva seis años sin pasar de octavos de final de la Champions League (esta temporada ha sido eliminado por el Olympique de Lyon) haya sido líder durante muchas jornadas y sea capaz de aguantar el impresionante ritmo del Barcelona. Aquí se puede ver, en primer lugar, el alto grado de mediocridad de nuestro campeonato nacional de Liga: que un equipo que en Europa no da la talla gane en Liga casi todos los partidos demuestra el flojo nivel de sus rivales ligueros. 

   

    Yendo un poco más abajo en la clasificación, el Sevilla, a pesar de que da una imagen de equipo mediocre, aburre soberanamente en sus partidos y se nota claramente que está muy lejos del nivel de temporadas anteriores (sobre todo cuando lo entrenaba Juande Ramos), siempre se ha mantenido entre los seis primeros y tiene altas posibilidades de quedar cuarto y volver a jugar la Copa de Europa. Como se ha explicado en estas líneas, no es por sus propios méritos, sino por el bajo nivel general de la Liga, que se hace aún más evidente en la zona media-alta de la clasificación, con equipos como el Getafe, el Athletic de Bilbao o el Deportivo, los dos primeros muy irregulares y el tercero directamente descolgado de la lucha por la UEFA debido a su pésima segunda vuelta. Sólo el Villarreal mantiene una línea ascendente y una segunda vuelta bastante buena que le está haciendo remontar puestos, gracias a lo cual ahora ocupa la sexta plaza que le daría derecho a jugar la UEFA la próxima temporada. Probablemente, a este ritmo, veamos la UEFA más barata en muchos años, no hará falta una puntuación muy elevada para acabar entre los seis primeros.

   

    Por otra parte, si nos vamos a la parte de abajo de la clasificación no hay ningún equipo que esté totalmente hundido. El Xerez, que acabó la primera vuelta con sólo 8 puntos, ha mejorado mucho en la segunda mitad de la Liga, en parte debido a su nuevo entrenador, el argentino Gorosito (curiosamente de notable parecido físico con el cantaor flamenco Capullo de Jerez), pero también ayudado por el escaso nivel del resto de equipos, que hace que no parezca tan inferior. El Valladolid, penúltimo clasificado, ha estado toda la temporada de mitad de la tabla para abajo, pero ha caído a la zona de descenso por su mala segunda vuelta, aunque la llegada de Clemente ha creado una mínima esperanza de conseguir la salvación, mientras que el Tenerife asoma la cabeza. El equipo canario lleva toda la temporada jugando bien pero ha estado siempre abajo por su escasa capacidad goleadora, que le obliga a crear innumerables ocasiones para marcar goles. Ahora su delantero Nino vive un buen momento, lleva 13 goles y ha mejorado la capacidad goleadora del equipo, si bien la mediocridad de los equipos con los que ha jugado recientemente el Tenerife ha sido también fundamental.

   

    Si finalizamos hablando un poco de los equipos de la zona media, se puede resumir en que prácticamente no juegan a nada, suelen perder ante equipos de abajo, frecuentemente hacen partidos infumables y ponen la guinda al triste espectáculo que representa la actual Liga española.

¿Vuelven las grandes emigraciones de españoles?

    Esta mañana ha sido publicado en "El Confidencial" un artículo que recoge el dato de que 120.000 españoles han emigrado al extranjero por razones laborales desde 2008:

     http://www.elconfidencial.com/espana/emigracion-trabajadores-empleo-espana-20100415.html

    En principio, la cifra no impresiona demasiado: 120.000 personas no parecen una cantidad tan grande para un país de más de 40 millones de habitantes. Pero debemos tener en cuenta que la crisis no ha hecho más que empezar y que esos 120.000 españoles que han emigrado en los dos últimos años son sólo un primer indicio de un fenómeno que puede multiplicarse en los próximos años si no mejora la situación económica de España.

    Es lamentable que un país no sea capaz de ofrecer trabajo a sus propios ciudadanos y encima tenga un Gobierno que les mienta descaradamente (aunque haya sido electo democráticamente por 11 millones de personas). La emigración supone un fracaso colectivo de una nación, que la gente se vaya directamente porque no hay trabajo es propio de las economías subdesarrolladas, de países del Tercer Mundo.

    Y lo más triste es que una buena parte de esos emigrantes son personas altamente cualificadas, con estudios universitarios, conocimientos de idiomas y posgrados. ¿Quién no conoce o tiene en su familia a algún investigador científico que tuvo que buscarse la vida en Estados Unidos o la Europa más desarrollada porque en España lo máximo a lo que podía aspirar era a ir encadenando hasta los 35 años (o más) becas de 1.000 euros que no le ofrecían ninguna estabilidad? Aunque en el caso de los investigadores, esto viene de lejos, sin duda, el fenómeno se viene acelerando desde que empezó la crisis, y lo mismo se puede decir de otros profesionales de gran preparación y valía, como los médicos (miles de médicos españoles viven y trabajan en Portugal, un país supuestamente más atrasado que España, pero que les ofrece mejores sueldos, horarios y condiciones laborales en general) o ingenieros (gran parte de los ingenieros recién titulados, al ver las condiciones que les ofrece la empresa privada, tienen como principal objetivo preparar oposiciones o irse al extranjero a ejercer su profesión).

    En cambio, mientras esos investigadores científicos, médicos o ingenieros que podrían aportar mucho a la economía española huyen del país que les ha formado, aquí viene la gente más despreciable de los países del Tercer Mundo (aunque sea injusto generalizar de forma tan concluyente) y nos encontramos con que las prisiones se han llenado de delincuentes extranjeros o familias enteras de inmigrantes sudamericanos viven de los subsidios y ayudas sociales.

     Por último, y respondiendo al titular del artículo, ¿veremos emigraciones masivas de españoles como a mitad del siglo pasado, cuando muchos fueron a Francia, Bélgica, Alemania o Suiza, o finales del siglo XIX y buena parte del XX, cuando cientos de miles de españoles partieron hacia América Latina, principalmente países del Cono Sur (Argentina, Chile, Uruguay), Venezuela y Cuba? Probablemente sí, y no sólo de profesionales altamente cualificados que se han mencionado en párrafos anteriores, sino también de trabajadores con menos nivel de formación, por mucho que se diga que no hay dónde emigrar. Como dice el viejo refrán, la necesidad aguza el ingenio, y por mucho colchón familiar que tengan aquí la inmensa mayoría de los jóvenes, muchos irán a otros países en busca de una vida mejor. Aunque tampoco debemos dejar de lado las migraciones internas, que también han sido un fenómeno histórico, y los que tienen una cierta edad se acordarán de que en los años 50 y 60 gran número de andaluces y extremeños emigraron a regiones más desarrolladas, como Cataluña, el País Vasco o Madrid (haciendo un breve inciso, también ha sido notorio ese proceso en un país tan parecido al nuestro como Italia, donde muchos napolitanos y sicilianos han emigrado durante el siglo XX a las regiones del Norte para trabajar en las grandes empresas italianas, como la Fiat, la Alfa Romeo o la Olivetti). Considerando que Canarias y Andalucía son las regiones con más paro de Occidente (no sólo de España), no nos extrañe que mucha gente de esas regiones emigre no sólo al extranjero, sino a otras zonas de España más avanzadas y con más perspectivas de trabajo.

¿Sobra gente en España?

    Europa es uno de los continentes más densamente poblados del mundo, especialmente su parte occidental y central. Por este motivo, después de la Segunda Guerra Mundial, una de las principales preocupaciones del banco aliado era la posibilidad de que se originasen crisis de subsistencia en una Europa que estaba perdiendo la gran reserva de materia prima que suponían sus imperios coloniales.

    No fue así. La economía europea disfrutó de grandes tasas de crecimiento en los años 50, 60 y primeros 70 (hasta la crisis del petróleo de 1973). ¿Por qué? Porque en aquélla época eran pocos los países con una industria desarrollada, y por ello, el precio de las materias primas era muy bajo, como en el caso del petróleo hasta 1973. Además, las industrias europeas no tenían aún competidores fuera de la órbita occidental. La industrialización de Asia no empezó a extenderse hasta la década de los 80, salvo en algunos países de Extremo Oriente, como Japón, Corea del Sur o Taiwan.

    ¿Cuál es la situación actual? Como efecto de las deslocalizaciones de la producción al Tercer Mundo, cada vez es menor la demanda de trabajadores no cualificados en Europa. Nuestra política migratoria fue suicida: importamos cinco millones de trabajadores no cualificados para el sector de la construcción, aun sabiendo de que esta clase de trabajadores estaba dejando de ser demandado en el resto de Europa. En estos momentos ha estallado la burbuja inmobiliaria, ¿y cuál es el resultado? Millones de parados no cualificados, que probablemente no puedan encontrar ocupación en los próximos años y tengan que vivir de subsidios y ayudas sociales financiadas con nuestros impuestos.

    Por otro lado, debido al enorme crecimiento económico de China y de la India, que se van convirtiendo en dos grandes potencias, se produce un encarecimiento del precio de las materias primas, no sólo del petróleo, sino también sino de algunos minerales como el hierro:

    http://www.eleconomista.es/flash/noticias/2027773/04/10/Alarma-en-la-industria-europea-el-mineral-de-hierro-duplica-su-precio.html

    ¿Consecuencias? Nuestra balanza comercial cada vez será más deficitaria: mayor precio de nuestras importaciones (materias primas y energía) y reducción del volumen de las exportaciones como consecuencia de las deslocalizaciones. A largo plazo, esto se traducirá en unos niveles de ocupación cada vez menores. Si nuestra economía apenas podía sostener a 39 millones de habitantes en los años 90, ¿cómo podría soportar ahora a 47 millones, con un nivel de endeudamiento muy superior, con un aparato productivo-industrial que ha sido en buena medida desmantelado y deslocalizado a países del Tercer Mundo y con una ciencia española que apenas ha sido capaz de proporcionar 2 premios Nobel en un siglo?

    Tengamos en cuenta lo siguiente: durante la época de Franco (y en algunas regiones como Galicia y Asturias desde finales del siglo XIX), buena parte de la "masa laboral" española se encontraba emigrada, y transfería grandes masas de capital en forma de remesas, bien desde Europa bien desde América Latina. Las remesas, así como las divisas que proporcionaba el turismo, fueron uno de los motores del rápido crecimiento y desarrollo económico español en los años 60 y 70, que nos llevó a ser la séptima potencia industrial del mundo.

    Pues bien, ahora tenemos varios millones de inmigrantes que envían remesas a sus países, con lo que incluso la balanza de rentas se ha vuelto deficitaria. ¿Solución? El artículo 22 del Código Civil exige tan sólo dos años de residencia a los ciudadanos latinoamericanos para la adquisición de la nacionalidad española, así que la mayor parte de los inmigrantes se han convertido en españoles a efectos de nuestro ordenamiento jurídico, y no pueden ser expulsados. ¿Emigración española? ¿A dónde? Nuestros parados son trabajadores no cualificados, que Europa no demanda. ¿A dónde irían? Trabajadores de este tipo no son demandados en el mundo, sino todo lo contrario. En el mundo sobra factor trabajo: el que quiera convencerse de esto que de una vuelta por los tugurios de Colombia, las barriadas de Lima o las favelas de Brasil, que están habitadas por personas que no han logrado integrarse en los mercados laborales de sus países.

    En definitivas cuentas España: a) no posee materias primas como Venezuela, Arabia Saudí o Rusia; b) tampoco tiene (ni de lejos) una ciencia y una industria tecnológica como la japonesa o la alemana; y c) los sueldos de sus trabajadores no cualificados no son tan bajos como los marroquíes o los filipinos (aunque, a este paso, pronto serán similares). Todo esto hace que España sea un país con enormes dificultades para exportar, al que le bastaría con 30-35 millones de habitantes y unos 13-14 millones de trabajadores. Una solución podría ser penalizar a los que tengan hijos, suprimir los cheques-bebé y subvencionar generosamente a las personas que decidan no reproducirse.

    Desgraciadamente, una clase política deseosa de financiarse a través de una burbuja inmobiliaria y una población complaciente nos han llevado a tener 47 millones de personas, que difícilmente podrán ser sostenida por una fuerza laboral menguante (en un par de años, menos de 15 millones de trabajadores activos) a consecuencia de la escasa capacidad exportadora española.

La Biblioteca Nacional abre sus fondos musicales

    La Biblioteca Nacional de España (BNE) sigue apostando decididamente por las nuevas tecnologías y su siguiente proyecto es poner a disposición de los usuarios de Internet su patrimonio musical, al que se podrá acceder directamente mediante su página web. Además, tiene previsto iniciar una serie de actividades a partir de finales del próximo año 2011, con motivo del 300º aniversario de su fundación (que se remonta al reinado de Felipe V):

    http://www.elmundo.es/elmundo/2010/04/07/cultura/1270655049.html

 

    PATRIMONIO | Música en la red

    La Biblioteca Nacional abre sus fondos musicales

    La Biblioteca Nacional permitirá escuchar a través de su página web los fondos musicales que posee y, para abrir boca, antes de finales de año saldrá con una colección virtual de música clásica española y otra de cantautores. Más adelante les tocará el turno al flamenco y a la música popular.

    La directora de la Biblioteca Nacional de España, Milagros del Corral, ha anunciado este proyecto en un encuentro informativo que tuvo lugar en la sede de Efe y en el que también se refirió a las actividades que se preparan de cara al tricentenario de esta institución, como la invitación que se le hará a los internautas a que identifiquen tesoros bibliográficos españoles que, por las razones que sean, se conservan en el extranjero.

    "Vamos a pedirle a los internautas que nos ayuden en la búsqueda del tesoro. Será una wiki-biblioteca que se lanzará a finales de este año y que contará con sus validadores", dijo Milagros del Corral, que, en los dos años y medio que lleva al frente de la BNE, ha encontrado "un equipo dispuesto a dar el paso y entrar en el siglo XXI, y eso ha facilitado mucho las cosas".

    Del Corral fue nombrada directora tras el famoso robo de láminas de gran valor que se descubrió en agosto de 2007 y que le costó el puesto a su antecesora, la escritora Rosa Regás. Desde el principio apostó por "las nuevas tecnologías" para conseguir que la Biblioteca "pasara de los años setenta", en los que ella se la encontró situada, "al siglo XXI". También asegura que "aún quedan muchas cosas por hacer", entre ellas conseguir para la Biblioteca el estatus de Organización Pública de Investigación (OPI).

    Novedades

    Son muchos los proyectos que en este período se han afianzado, entre ellos el de la digitalización masiva de los fondos de la BNE, que financia Telefónica y que hasta 2012 permitirá ’colgar’ en la red 200.000 obras. Pero se han emprendido también otros nuevos como el de la Fundación de Amigos de la Biblioteca Nacional, que se acaba de poner en marcha. Asimismo esta semana comienza "la campaña de captación de amigos de la Biblioteca Nacional" para todo aquel que lo desee, y los formularios estarán disponibles en la página web.

    También es novedad la intención de la Biblioteca de poner sus amplios fondos musicales a disposición de los internautas mediante tecnología ’streaming’, es decir, se podrán escuchar cuantas veces se quiera y a la hora que se desee, pero no se podrán descargar.

    "En mi modesta opinión esta tecnología acabará con las descargas", aseguró Del Corral, que ya ha acordado con la S G A E el pago de 17.000 euros anuales por todo el repertorio musical producido en España. Aún está sin fijar la cantidad que se abonará a la Asociación de Intérpretes Musicales.

    La colección virtual de música clásica española y la de cantautores estarán ya disponibles antes de finales de año, y en 2011 estarán listas las de flamenco y música popular.

    El tricentenario

    La Biblioteca Nacional fue fundada a finales de 1711 y abrió sus puertas en marzo de 1712, lo que la convierte en "la institución cultural más antigua de España". La conmemoración se quiere "celebrar con distintos segmentos de la sociedad" y para ello hay previstos actos muy diferentes.

    En el tricentenario, que comenzará en el último trimestre de 2011, habrá actos solemnes presididos por la Familia Real y otros como un congreso de hispanistas de todo el mundo, pero habrá también actividades destinadas a los internautas, como la ya mencionada ’wiki-biblioteca’ que permitirá identificar las piezas del patrimonio bibliográfico y documental español que, "por motivos históricos, donaciones reales o expolios" estén fuera de España.

    Los mejores ’tesoros’ localizados serán premiados por Telefónica y "el día de mañana" la Biblioteca "se dirigirá a los centros que poseen esos fondos, les pedirá una copia digital de los mismos y se creará una colección virtual dentro de la Biblioteca Digital Hispánica, que sería como el tesoro de fuera".

    "A sus 300 años la Biblioteca Nacional quiere ver qué tiene regado por ahí", afirmó Del Corral.

Si no hubiese inmigrantes

    Quizá algunos se hayan planteado alguna vez qué pasaría en España si no hubiese extranjeros venidos de todas partes del mundo y qué ventajas e inconvenientes tendría.

    Pero no hace falta ser muy listo para enumerar algunos de los beneficios que obtendríamos si se fuesen los inmigrantes:

    1. Una enorme reducción de la delincuencia y una gran mejora de la seguridad ciudadana. La tasa de delincuencia entre inmigrantes es siete veces superior a la de los españoles, y eso sin tener en cuenta que entre los españoles hay gitanos y extranjeros nacionalizados.

    2. Los servicios públicos sanitarios dejarían de estar colapsados, la educación, que de entrada estaba mal y ha sido reducida a niveles paupérrimos por meterles en clase, incluso sin hablar español, se recuperaría sensiblemente y los transportes públicos (cercanías, metro, autobuses) se descargarían sensiblemente.

    3. Reducción del presupuesto de ayudas sociales, que además se destinaría únicamente a españoles, que son quienes más las necesitan.

    4. Mejora del pequeño comercio local, que se libraría de la competencia desleal e ilegal que suponen los negocios chinos, árabes y sudamericanos.

    5. Incremento de la productividad. Millones de personas sin cualificación se marcharían de golpe. Sólo estadísticamente la productividad crecería. La reducción del exceso de mano de obra no cualificada obligaría a gobierno y empresas a esforzarse por aumentar la productividad.

    6. Paz y tranquilidad para miles de vecinos, menos ruidos en las casas, desaparecerían las peleas y reyertas de moros y sudamericanos, liberación de espacios públicos (parques, centros deportivos) que han sido invadidos por inmigrantes.

    7. De cerca de siete millones de inmigrantes que hay, menos de dos millones cotizan a la Seguridad Social (es decir, un 30% aproximadamente). Eso significaría librarnos de casi cinco millones de improductivos que parasitan el sistema.

    8. Fin de la fuga de capitales que suponen los inmigrantes. Mediante remesas -como el dinero que mandan los ecuatorianos o peruanos a sus familiares que se han quedado en sus países de origen-  hemos perdido 7.000 millones euros al año.

Generación noqueada

    Ayer fue publicado en El País, un artículo con el título "Generación noqueada", que se puede ver en el siguiente enlace:

    http://www.elpais.com/articulo/portada/Generacion/noqueada/elpepusoceps/20100314elpepspor_9/Tes

    Aunque es un poco largo, merece la pena leerlo, porque explica muy bien la brecha generacional que hay en la España actual y cómo los jóvenes de ahora nos estamos comiendo de lleno la crisis. Una línea similar a la de otro artículo escrito en este blog: "La generación más maltratada de la historia", en el que se expone que miles de jóvenes preparadísimos, con carrera/s, posgrados (masters y doctorados) y que dominan varias lenguas se ven como becarios o contratados por obra y servicio pasados los 30 años y encima parecen los reyes del mambo en comparación con la gente de su entorno que tiene la misma edad (mientras ellos siguen de becarios, en muchos casos, sus amigos o familiares de su edad están aún peor, porque se han quedado en paro por la crisis), mientras gente de 60 años que no sabe ni encender un ordenador gana 3.000 euros al mes o goza de estupendas prejubilaciones y pensiones.

    Algunos estamos completamente hartos de que se hable a todas horas de la edad de la clase dirigente cubana o de algunos países asiáticos acostumbrados a tener en sus altos cargos gente bastante mayor y no se diga ni una palabra de la gerontocracia española.

    Claro que esta última es más invisible que la de los países anteriores. En esos países orientales, como China o Japón, los presidentes y ministros suelen tener más de 60 años, mientras en la España "democrática" generalmente ha habido presidentes jóvenes: Suárez, Aznar y Zapatero accedieron al poder con 43 años y Felipe González sólo con 40. El único que llegó a presidente con más de 50 años fue Calvo Sotelo. También los vicepresidentes y ministros han sido jóvenes en muchos casos (por ejemplo, Alfonso Guerra llegó a vicepresidente con 42 años, Narcís Serra fue ministro con menos de 40 o Bibiana Aido, la "miembra" de Igualdad, tiene poco más de 30, sólo la vicepresidenta Fernández de la Vega tiene ya 60 años, e incluso aparenta más).

    Es decir, que en las cabezas más visibles no se nota mucho esta gerontocracia a la española. Pero si exploramos un poco más, podemos ver, por ejemplo, que Radiotelevisión Española (RTVE) está presidida por un fósil de más de 80 años, Alberto Oliart, que ya tenía bastante más de 40 cuando murió Franco.

    Podemos seguir mirando a fondo los cargos directivos de las principales empresas, organismos patronales, sindicatos, universidades y hasta instituciones deportivas, como federaciones o clubes de fútbol. Seguro que encontraremos muchos dirigentes que ya no cumplen los 60 o, al menos, superan con holgura los 50.

    Aún hay más: esta gerontocracia no se ve únicamente en los altos cargos de la sociedad, sino en la propia mentalidad. Generalmente, la opinión de un viejo suele inspirar más credibilidad que la de un joven, aunque el viejo sólo diga tonterías y el joven tenga la cabeza bien amueblada y las ideas muy claras.

    Por último, tenemos un mercado de trabajo dual, dividido en dos castas: una privilegiada, con un alto coste de despido, y otra de parias, en la que entran los jóvenes actuales, baratos y fáciles de despedir, aunque estén mucho más preparados que los del primer grupo. Así se da lugar a mecanismos perversos, como personas de más de 50 años, que llevan 30 en la misma empresa, hace años que no aprenden nada y están absolutamente apalancadas, pero la empresa no las echa ni con aceite hirviendo porque le saldría más caro despedir a esa gente con contratos blindados que seguir pagándoles religiosamente la nómina todos los meses.

    Y en el otro bando, jóvenes que hace años que terminaron la carrera, con posgrados y cursos de formación complementaria, que cumplen los 30 años con becas miserables (un poco mejores si son becarios de alguna Administración Pública, como universidades o ministerios, donde suelen cobrar más de 800 euros), viviendo en casa de sus padres y si pueden mantener un tren de vida bueno es gracias a la ayuda económica familiar, el colchón familiar que hace verdaderos milagros. Si se independizasen tendrían que meterse en un piso-patera, comer todos los días garbanzos y bocatas y hacer botellón con litronas del Lidl o el Opencor de la esquina, nada de salir a cenar a restaurantes caros, frecuentar discotecas de moda o comprar ropa de marca.