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El blog de Silverfox

¿Es bueno tanto consumismo?

    Hace varias décadas, por ejemplo, un coche duraba hasta que ya no se podía reparar, como se podía ver con los Seat 600, los Renault 4 (llamados "4 latas") o los Citroën 2 caballos (2 CV). No era raro que una persona durase 20 ó 25 años seguidos con el mismo coche. Sin embargo, hoy día la gente se cambia de coche por puro capricho, aunque la crisis está frenando esta tendencia. Pero en años anteriores era muy frecuente que una persona cambiase de coche cada cuatro o cinco años, en muchos casos sin ningún motivo de peso, y sabiendo que todavía puede durar bastantes años más. Y lo que es peor, gente que no goza de una situación económica muy acomodada y que tiene que recurrir a un préstamo cada vez que lo hace.

    Otro ejemplo está en ciertos aparatos tecnológicos, como los televisores, los ordenadores o los móviles. Mientras hay personas que siguen con su televisor de hace veinte años y que les funciona como un reloj o con su ordenador de principios de la década pasada, otros los cambian cada pocos años, en el mismo sentido que los coches. Sobre los móviles, se puede decir tres cuartos de lo mismo: para algunos, su utilidad es hacer llamadas cuando sea necesario y si se lo compraron hace tres o cuatro años y aún les funciona no están dispuestos a cambiarlo, pero hay muchos otros que quieren tener el último modelo con todo tipo de aplicaciones, como GPS y cámara de vídeo. Otro ejemplo son las consolas de videojuegos: actualmente, las hay potentísimas con gráficos muy realistas, y muchos jóvenes tratan de enterarse de cuándo saldrá a la venta el próximo modelo para comprarlo (en muchos casos, con dinero de sus padres, ya que el paro juvenil no les permite disponer de ingresos propios), aunque su consola actual tenga cuerda para rato.

    ¿Realmente tiene sentido consumir a este ritmo desenfrenado? ¿No estamos creando de esta forma una serie de burbujas que explotaran cuando la gente no tenga dinero para seguir renovando todos sus aparatos continuamente? ¿No estamos atentando contra el planeta al acabar con todos sus recursos?

O por el contrario, ¿hay que consumir desaforadamente para favorecer la creación y mantenimiento de puestos de trabajo, mantener nuestro nivel de vida y hacer que circule el dinero?

El Barça ya es tetracampeón de Europa

    El Barcelona consiguió ayer en Londres su cuarta Copa de Europa, al ganar por 3-1 en la final a otro grande del fútbol europeo, el Manchester United, tres veces campeón y que ya fue su rival en la final de 2009 (cuando el Barça conquistó su anterior título y venció por 2-0).

    El equipo azulgrana empezó marcando, con un gol de Pedro poco antes de la media hora. El Manchester empató el partido con un gol de Rooney antes del descanso, pero el resultado era engañoso y en la segunda parte el Barcelona dio un recital y demostró claramente su superioridad sobre un equipo que también hizo méritos de sobra para alcanzar la final de la Champions pero que, hoy por hoy, está un peldaño por debajo de ellos.

    En el primer cuarto de hora del segundo tiempo, Messi logró el 2-1 y de nuevo el Barcelona iba ganando. En el minuto 70, el ariete español David Villa, que llevaba una mala racha en los últimos partidos (dos meses sin marcar un gol) logró el tercer gol de su equipo y sentenció el partido. Salvo una gran jugada de Iniesta casi al final, no hubo mucho que destacar en los veinte minutos que quedaron de partido.

    Por tanto, el Barcelona tiene ya cuatro Copas de Europa en su palmarés, con lo que se convierte en el cuarto equipo (junto con el Ajax y el Bayern) que más veces ha ganado este trofeo, sólo superado por el Real Madrid (nueve títulos), el Milan (siete) y el Liverpool (cinco). Todos los ha logrado en los últimos 20 años y tres de ellos en su historia más reciente: levantó su primera Copa de Europa en Wembley (el mismo escenario de la final de anoche), gracias a un gol de Koeman de falta a la Sampdoria, celebró la segunda en 2006 (hace sólo cinco años), siendo su entrenador el holandés Frank Rijkaard (legendario ex-jugador del Milan y el Ajax, con los que fue tres veces campeón de Europa) y su rival en la final el Arsenal (al que ganó por 2-1), la tercera en 2009 (en la primera temporada de Guardiola como entrenador blaugrana), contra el mismo equipo de ayer, el Manchester United, ganando por 2-0, con goles de Eto’o y Messi, y por último anoche, con el ya mencionado resultado de 3-1 ante el mismo equipo.

    Otro dato importante es que los jugadores que más tiempo llevan jugando en el Barça ya son tricampeones de Europa, es el caso de los canteranos Xavi, Iniesta, Messi, Puyol y Víctor Valdés. Otros ya suman dos Copas de Europa en su palmarés, como el brasileño Dani Alves, el francés Abidal (recuperado en tiempo récord de un tumor en el hígado y que jugó ayer el partido completo), el canterano Pedro o el entrenador Guardiola (que dirige al equipo desde la temporada 2008-2009).




El "tonto de los cojones", a la oposición

    Pedro Castro, alcalde de Getafe en funciones, es un personaje patético y esperpéntico, un auténtico mafioso y un verdadero "tonto de los cojones", como dijo él mismo, refiriéndose a los votantes del PP, a finales de 2008.
 
    Qué pena que ya no podrá cobrar su elevado sueldo de alcalde (cargo que ocupaba desde 1983) por la derrota de su partido (el PSOE) en las elecciones del pasado domingo 22 ni sus dietas y viajes. 
 
    Parece que "los tontos de los cojones" han surgido como setas en Getafe. 
 
    Despidamos a este individuo con todo el desprecio que merece: 
 
    http://www.elconfidencial.com/elconfidente/2011/pedro-castro-calabazas-revancha-tontos-cojones-20110524-7439.html

Administración paralela

    En Andalucía, desde hace un tiempo, se ha creado una Administración paralela a través de un entramado institucional, consistente en fundaciones, empresas públicas y agencias, que hacen una duplicación de funciones y emplean a unas 35.000 personas, que usurpan puestos correspondientes a funcionarios por oposición. Por lo general, el único mérito de esas personas que conforman la Administración paralela es tener el carnet del PSOE, el partido que domina la región desde hace más de 30 años, el de la UGT o ser parientes de algún alto cargo de la política andaluza.
 
    Sobre la actitud de determinados funcionarios, evidentemente el problema no es sólo del funcionario que no trabaje o se caracterice por su dejadez e incompetencia, sino de los jefes que toleran esta situación y miran para otro lado. Y la solución para esto no pasa por crear una Administración paralela (sería como intentar curar una fractura de tibia amputando la pierna) sino exigiendo a los jefes que cumplan con sus obligaciones, organizando el trabajo, asignando tareas y comprobando si se ejecutan adecuadamente esas tareas. 
 
    Se ha criticado frecuentemente el sistema de acceso a la Función Pública a través de los sistemas de oposición y concurso-oposición, por considerar que no es el más adecuado para valorar la futura eficacia ni la motivación de ese funcionario. El examen de oposición valora los conocimientos adquiridos de una serie de temas que se exigen al opositor para lograr su plaza, pero es posible que flaquee a la hora de tener en cuenta otros aspectos igual de importantes en un futuro trabajador como son sus habilidades personales y sociales.

    Ahí podrían tener razón los que critican la inadecuación de las pruebas selectivas a efectos de valorar a las personas más adecuadas para ocupar unos puestos de trabajo, pero estando esa batalla perdida desde el punto de vista de la gestión de recursos humanos, lo lógico es que una vez que esos candidatos tomen posesión de su plaza existan procedimientos para valorar el grado de cumplimiento de esos funcionarios con sus obligaciones y poder exigirle responsabilidades en caso de incumplimiento. 
 
    Pero de ahí a querer consolidar una lacra aberrante como es el de la Administración paralela, cuyo acceso se basa en el enchufe y no en el mérito, y la privatización en la forma de gestión va un abismo y no es una solución adecuada.

Empresas y negocios del siglo XXI

    Tradicionalmente, cualquier negocio partía de una inversión del empresario. Con esa inversión inicial se compraba un producto que tras darle valor añadido se vendía con un beneficio. Ese beneficio provenía del cliente, que pagaba más de lo que costaba en principio el producto.


    En este tipo tradicional de negocio, el cliente siempre tiene la razón, se le cuida y se le tiene entre algodones: es el que hace que la empresa funcione y sea rentable.

     Se puede empezar con algo pequeño e ir creciendo en función de lo bien que vaya el negocio. Se podría ejemplificar con la historia de una persona que monta una tienda de moda. Compra telas por un valor determinado (pongamos por caso 10 euros), las corta y cose y las vende por un valor varias veces superior (por ejemplo, 50 euros). Con la diferencia paga alquiler del local, maquinaria y sueldos de los trabajadores, entre otros gastos.

     Si vende muchos trajes, puede buscar un local más grande, contratar más gente, comprar más telas y hacer más trajes. Si prospera su negocio, podría incluso abrir una cadena de establecimientos con su marca.

    En los últimos años, el negocio ha sido diferente. El empresario apenas aporta inversión, solo tiene una idea, un plan de negocio con unos crecimientos esperados de dos cifras mínimo. Busca inversores: bancos que le presten, ricos que le compren un porcentaje del negocio o bonos al 10%.

     En este caso el beneficio no viene del cliente final, sino del crecimiento, al más típico estilo Ponzi. Por supuesto, es al inversionista al que hay que cuidar, con presentaciones en hoteles o seminarios en cruceros por el mar. El cliente no es importante más que como un número.

     Por supuesto, el empresario merece un sueldo por su trabajo, además de beneficios como viajes, dietas, bonus y demás. Dinero que sale de la inversión no de los beneficios ya que a veces ni hay.

     En este caso, la busqueda de inversionistas es más importante que la busqueda de nuevos clientes o la creeación de nuevos productos. El mayor producto de este tipo de empresas es ilusión, futuro y crecimiento. El gasto en promoción, márketing y publicidad debe ser alto.


    Los prototipos de este tipo de empresas fueron los portales de internet de los 2000,  de los que muchos se extinguieron con el fin de la burbuja punto com o las redes sociales, tiendas de música en Internet, que siguen el mismo camino.

     Ese modelo de negocio se ha extendido a todo tipo de empresas: Nueva Rumasa, sellos, maderas nobles, telefónicas, constructoras, tiendas de Internet o franquicias de todo tipo, que siguen este modelo, en el que el beneficio del empresario no son los clientes sino los inversores. Lo peor de todo es cuando los provedores se convierten en parte de la inversión y con tal de vender aceptan pagos a plazos largos.


    ¿Cómo termina la historia? Con la quiebra legal de la empresa y liquidación de la misma. Todo muy legal, aparentemente.

     Pero el empresario mientras tanto ha sacado un amplio beneficio en forma de sueldos y bonus. Incluso en el tramo final de la historia monta otra empresa y le traspasa lo más interesante de la primera, dejándola entonces quebrar.

     Este sistema no es completamente novedoso, pero llama la atención lo fácil que ha sido ponerlo en práctica estos últimos años y la cantidad de empresas que lo han hecho.

Zapatero no se presentará a las próximas elecciones

    El presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero anunció hace varios días su intención de no volver a presentarse a las elecciones, después de completar dos legislaturas en su cargo.

    Sin duda, será recordado como uno de los peores dirigentes de la historia de España por su nula eficacia en materia económica y su costumbre de mentir sistemáticamente. Probablemente, su mayor error fue no desinflar la burbuja inmobiliaria cuando la economía iba mejor y el paro seguía disminuyendo. El segundo mayor error, consecuencia en parte del primero y en parte de formar parte de una Unión Europea absolutamente dominada por las tesis neoliberales, fue plegarse a esas tesis y abandonar la línea socialdemócrata que tanto había abanderado en la primera legislatura, aunque el anterior presidente español del PSOE (Felipe González) también realizó una política de marcado corte neoliberal, como se demostró en la privatización de importantes empresas estatales, como Seat, Pegaso, Repsol o Telefónica (esta última la completó Aznar en su primer mandato). Aunque ni Felipe González ni el propio Aznar llegaron al extremo de recortar los sueldos a los funcionarios.

    Son esos errores y su pésima gestión económica los que van a pasar factura, no sólo a él, a su partido. Es posible que la evolución del empleo, según la tendencia de los últimos meses, empiece a ser más positiva a medio plazo, pero el daño está hecho, porque España ha sido en los últimos años, con gran diferencia, el país europeo donde más ha crecido el paro (en algunas provincias los números dan miedo: por ejemplo, en Málaga, el paro ha pasado en pocos años de menos de un 10 al 30% actual).


    Por tanto, no hace falta tener muchas luces para deducir que el PP tiene el triunfo electoral en bandeja. Rajoy, o quien se presente por ese partido, ganará y probablemente por mayoría absoluta. No es para menos, un partido que ha creado un récord histórico de parados (más de cinco millones) y no hace más que recortar en gasto social y en partidas destinadas a la investigación, uno de los sectores que podrían sacarnos de la crisis y convertirnos en un país más avanzado, en vez de seguir confiando en otros sectores agotados, como la construcción, merece un castigo electoral.

    Es evidente que el PP no es la panacea, pero está demostrado que es más eficaz que el PSOE en lo que se refiere a gestión económica. Los números de la primera legislatura de Aznar (1996-2000) le avalan y explican la mayoría absoluta que logró ese partido en las elecciones de 2000, cuando alcanzó los 183 escaños (de un total de 350 diputados) frente a sólo 125 del PSOE, cuyo candidato fue Joaquín Almunia.

El Madrid acaba por fin con su maldición de octavos

    El Real Madrid alcanzó ayer los cuartos de final de la Champions League al ganar por 3-0 al Olympique de Lyon en el Santiago Bernabéu, con goles del brasileño Marcelo, el francés Benzema y el argentino Di María y superar la eliminatoria claramente por un global de 4-1 (el partido de ida acabó con empate a 1).

    Con esos resultados, el Madrid, aparte de superar al equipo que le eliminó el año pasado, termina con una mala racha que ya duraba muchos años: desde 2004 no superaba los octavos de final de la Champions y siempre caía en esa eliminatoria.

    Aquí va un resumen de la maldición de octavos del Madrid temporada por temporada:

    2004-2005: el Madrid se enfrentó en octavos a la Juventus, uno de los grandes del fútbol italiano. En la ida, jugada en el Bernabéu, el equipo español venció por 1-0 con un gol de Iván Helguera en el primer tiempo. Pero en Italia, en el partido de vuelta, la Juve logró igualar la eliminatoria con un gol del internacional francés Trezeguet (actualmente en el Hércules) y forzó la prórroga, en la que marcó otro gol, esta vez del uruguayo Zalayeta, que fracasó en el Sevilla pero fue un jugador muy destacado en Italia.

    2005-2006: esta vez al Madrid le tocó en octavos al Arsenal. La ida también se jugó en el Bernabéu y el equipo blanco perdió en casa por 0-1, con gol del delantero francés Thierry Henry (posteriormente jugador del Barcelona). La vuelta en Londres terminó con un empate a cero, que daba el pase al equipo inglés, que llegaría a la final (la perdió ante el Barcelona) después de sumar nueve partidos sin recibir un gol y eliminando en semifinales a otro equipo español (el Villarreal).

    Mientras el Real Madrid, por segundo año consecutivo, caía en octavos de final, su eterno rival, el Barcelona, quedaría campeón de Europa por segunda vez en su historia, tras eliminar sucesivamente al potente Chelsea, al Benfica y al Milan y ganar la final ante el Arsenal (2-1).

    2006-2007: el rival del Madrid en octavos fue el Bayern de Múnich. Por tercer año seguido, se jugó la ida en Madrid, donde el equipo español venció por 3-2, aunque fue durante mucho tiempo ganando por 3-1 (lo que le daba dos goles de ventaja para la vuelta en Múnich), pero el equipo alemán marcó casi al final del partido, con un gol del holandés Van Bommel (anteriormente en el Barcelona) y el Madrid fue a Alemania con un solo gol de ventaja y sabiendo que un 1-0 o un 2-1 le dejaban fuera.

    Precisamente, en la vuelta el Bayern marcó en la primera jugada del partido, un gol del holandés Makaay (conocido en España por haber jugado en el Tenerife y el Deportivo de La Coruña) clasificaba provisionalmente al equipo bávaro gracias al doble valor de los goles en campo contrario. Mediado el segundo tiempo, el brasileño Lucio, que actualmente juega en el Inter, marcó el 2-0 y dejó casi resuelta la eliminatoria para su equipo, pues obligaba al Madrid a marcar dos goles en poco más de veinte minutos. El Madrid consiguió un esperanzador 2-1 a los 80 minutos con un penalti marcado por Van Nistelrooy e intentó la remontada. A Sergio Ramos se le anuló un gol por tocar el balón con el brazo y el partido quedó 2-1 y el Bayern clasificado.

    2007-2008: esta vez la eliminación del Madrid fue más dolorosa que en años anteriores por producirse ante un equipo con algo menos de nombre que los anteriores: la Roma, un equipo histórico e importante en Italia pero con menos palmarés que el Milan, el Inter o la Juventus (su mayor éxito en la Copa de Europa fue una final que alcanzó en 1984 y perdió en la tanda de penaltis ante el Liverpool). El primer partido se jugó en la capital italiana, el Madrid marcó muy pronto, Raúl hizo el 0-1. Pero la Roma empató mediado el primer tiempo con un gol de Pizarro y en la segunda parte logró el 2-1, marcado por Mancini. En la media hora que quedaba de partido el Madrid tuvo varias ocasiones claras para lograr el empate, pero ya no hubo más goles. Por lo menos, el resultado no era tan malo y ganando por 1-0 en la ida, el equipo blanco pasaría a cuartos.

    Pero en la vuelta, la eliminatoria se complicó aún más cuando pasado el minuto 70 Cicinho marcaba en el Bernabéu el 0-1 para la Roma, aunque el Madrid reaccionó con un gol de Raúl en la siguiente jugada. Un gol más del equipo español forzaba la prórroga, pero el equipo italiano también ganó ese partido con un gol de Vucinic ya pasado el minuto 90. Por cuarta vez consecutiva, el Madrid era eliminado en octavos de final de la Copa de Europa, pero ese fracaso se palió al conseguir el equipo blanco el título de Liga, que ganó sobradamente, proclamándose campeón casi un mes antes de finalizar la temporada.

    2008-2009: el Real Madrid se enfrentó en octavos con el Liverpool, un legendario equipo inglés que ha ganado cinco Copas de Europa. Es el equipo con más títulos de Inglaterra y el tercero con más Copas de Europa, después del Real Madrid y el Milan.

    El Madrid ya perdió en casa el partido de ida: 0-1, con gol del internacional israelí Benayoun, ex-jugador del Racing de Santander. En la vuelta el equipo inglés barrió al Madrid y le ganó por 4-0 con un gol del internacional español Fernando Torres, dos de Gerrard y otro de Dossena.

    La sensación de humillación se hizo aún mayor al ser, de nuevo tres años después, campeón de Europa esa temporada el Barcelona, que goleó al Lyon en octavos y al Bayern en cuartos, eliminó en semifinales al Chelsea con un gol del centrocampista español Andrés Iniesta en Londres casi al final del partido de vuelta y superó claramente en la final al Manchester, al que ganó por 2-0, con goles de Eto’o y Messi.

    2009-2010: por sexto año consecutivo, el Madrid era eliminado en octavos de final de la Champions, esta vez por su mismo rival de ayer, el Olympique de Lyon, un equipo puntero en Francia pero con poco nombre en Europa (aunque sería el equipo revelación de la Champions, donde llegaría a semifinales).

    En la ida, el Lyon ganó en casa al Madrid por 1-0, pero en la vuelta el equipo español igualaba la eliminatoria a los pocos minutos con un gol de Cristiano Ronaldo. El ariete argentino Higuáin pudo marcar el 2-0 en el primer tiempo, pero falló un gol cantado. En la segunda mitad, el partido se igualó y el Lyon empató a la media hora. Ese resultado obligaba al Madrid a marcar dos goles en un cuarto de hora, pero no sólo no marcó ninguno sino que incluso el equipo francés estuvo más cerca de conseguir el 1-2. Con ese resultado final, el Madrid cayó en octavos de la Copa de Europa por sexta temporada seguida, y además contra un equipo en teoría claramente inferior, a pesar de su carácter luchador.

    En cualquier caso, el técnico portugués José Mourinho se mostró muy comedido en la rueda de prensa posterior al partido de ayer. No le faltaba razón porque alcanzar los cuartos de final de la Copa de Europa no es ningún logro extraordinario para un equipo que ha ganado nueve veces esa competición y es el que más títulos tiene (seguido del Milan y el Liverpool), sino que debe entrar dentro de la normalidad, a pesar de haber tenido una mala racha tan prolongada.

    Mañana se celebrará el sorteo de la Champions: hay tres equipos ingleses (Tottenham, Manchester United y Chelsea), dos españoles (Barcelona y Real Madrid), uno italiano (Inter de Milán), uno alemán (Schalke 04) y otro ucraniano (Shaktar Donetsk). Ya se verá qué enfrentamientos hay y contra quién juegan los equipos españoles.

La Liga española, cada vez más parecida a la escocesa

    La pérdida de calidad y nivel competitivo de la Liga española es una tendencia que lleva dándose varios años, pero cada vez se hace más evidente. Abundan los periodistas que repiten como loros amaestrados que tenemos la mejor Liga del mundo, pero en realidad no se lo creen ni ellos, ya que son simples mercenarios que están pagados para repetir esa coletilla, pero si tienen una mínima idea de fútbol se habrán dado cuenta desde hace tiempo que no es cierto (a no ser que las demás Ligas europeas sean tan pobres que la española hasta parezca buena).
 

     Se puede definir así de forma resumida la Liga española actual: un equipo que juega de lujo y también raya a un gran nivel en Europa (el Barcelona), otro que intenta seguirle la estela y que mantiene una distancia considerable sobre los que vienen después (el Real Madrid), otros dos o tres equipos que también juegan bien y se mantienen unos peldaños por abajo de los dos anteriores y el resto, que son más o menos igual de malos, no tienen una mínima regularidad, suelen hacer partidos infumables y muchas veces ganan más por errores del contrario que por sus propios aciertos.

     Es cierto que el Real Madrid y el Barcelona han ganado históricamente la mayoría de las Ligas, pero de vez en cuando había otro campeón, como el Atlético de Madrid, el Athletic de Bilbao o el Valencia. También llama la atención la gran diferencia de puntos de esos dos equipos respecto a los demás: el año pasado, el Barça y el Madrid sacaron 28 y 25 puntos, respectivamente, al 3º (el Valencia) o 36 y 33 al 4º (el Sevilla).

     Otra prueba del bajo nivel de la Liga es que todos los equipos a partir de mitad de la tabla para abajo son casi igual de malos y los que están más abajo ganan partidos de vez en cuando y no es raro que un equipo que esté en un puesto intermedio pierda con el Málaga o el Almería.

     Hay competitividad, pero sólo de la zona europea para abajo, de forma que hay más puntos de diferencia entre el 2º (Real Madrid) y 3º clasificado (Valencia) que entre el 7º (Sevilla) y el colista (Málaga). 

     Eso se llama igualdad por abajo y no es raro que el Málaga o el Almería ganen de vez en cuando a algún equipo que esté en torno al 10º puesto (como la victoria del Málaga ayer en Anoeta) o incluso en zona europea (recordemos que el Almería ganó 1-3 al Sevilla en Nervión antes de Navidad). Probablemente, el Málaga sea el colista con más puntos de todas las Ligas europeas y uno de los mejores de la historia de la Liga española, cuando en otros países los colistas a estas alturas están más que descolgados.

     Esa mezcla de gran superioridad de dos equipos de arriba con gran igualdad en la zona media y baja de la clasificación, unida a un pobre nivel de juego de la gran mayoría de equipos, es propia de Ligas menores.

     Siempre nos quedará consolarnos con el declive actual del fútbol italiano, del que también se ha escrito otro artículo hace unos días bajo el título "El fútbol italiano, de capa caída": papelón de la selección italiana en el último Mundial (eliminada por un debutante como Eslovaquia, que le marcó tres goles) y de los clubes sólo queda en Europa el Inter, que probablemente caerá dentro de unos días (ya perdió en casa con el Bayern).