Blogia
El blog de Silverfox

Sociedad

Argentinización de España

    Es muy llamativo y da que pensar que España soportase 40 años sin muchos problemas el régimen de Franco y posiblemente habrían sido otros 40 más si el dictador no se hubiese muerto de viejo.

    Sin pretender hacer una apología del franquismo, la gran diferencia con la actual dictadura de partidos es que Franco llevó a España de menos a mucho más, de ser un país devastado y completamente arruinado a la séptima potencia industrial del mundo y un nivel de renta próximo a la media europea, mientras que estos políticos de los últimos 30 años la han terminado por hundir, haciendo creer al pueblo que era rico por tener unos ladrillos amontonados. Han desmantelado una industria que era bastante potente en algunos sectores o la han vendido a precio de saldo a compañías multinacionales extranjeras, sobre todo francesas y alemanas (era uno de los peajes por entrar en la Comunidad Europea), e imponiendo un modelo económico basado en la construcción y el turismo, que ahora se halla totalmente agotado.

    Y es la primera vez que pasa en la historia de España, que habiendo alcanzado un supuesto status de país rico -que realmente no ha sido otra cosa que dilapidar las rentas de la dictadura anterior- se hunda en un tercermundismo al estilo argentino. La población reaccionaría con mucho cabreo como salida a la frustración colectiva generada.

    Ahora bien, los movimiento sociales de cabreo se podrían disolver de inmediato si no están bien organizados. Después de armar bulla callejera y colgar a algunos de las farolas, si la clase culta y profesional del país no se decide a derribar al poder que ha apoyado hasta ese entonces y desarrolla una alternativa ideológica al poder establecido, las movilizaciones no servirían. El problema es que no se ve esa clase culta y profesional por ningún lado, como tampoco una sociedad civil potente y cohesionada que pueda poner en apuros al poder partitocrático que venimos sufriendo desde la muerte de Franco.

    Así que la conclusión es que nos pasará lo mismo que a Argentina: follon callejero, alguna cacerolada, y los políticos a darse un barniz para ser de nuevo reelegidos, quizá el PSOE cambié el nombre y el símbolo, pero hoy en día no hay quien lo eche del poder, sigue siendo la única institución, el partido político, como en su día lo fue el Movimiento Nacional, con las condiciones para controlar y manejar el país a su antojo sin ninguna oposición social organizada y seria. Y la alternativa que existe, el PP, no es mucho mejor. Quizá peor todavía, porque Argentina lleva recuperándose varios años y es un país con gran riqueza agrícola y ganadera y mejores perspectivas de futuro.

    Por supuesto a la Partitocracia española le beneficia la fuga de cerebros, porque supone machacar la educación de élite y destruir todo lo que produzca talento, por ese es su mayor enemigo. Y también en esto han triunfado de manera clara.

    Así que el único camino viable que se observa para los que no quieran quedarse en una España bananera y tercermundista es emigrar. Simón Bolívar, poco antes de morir y desengañado de todo, dijo: "La única cosa que se puede hacer en América es emigrar". Pues esa frase es perfectamente aplicable a la España actual, después de una generación y media de supuesta democracia. España, hoy en día, y con el PPSOE está cada vez más cerca de África o Centroamérica que de Europa y pronto incluso algunos países latinoamericanos serán destinos atractivos de emigración para miles de españoles, no sólo Europa y la América anglosajona. Una prueba de ello es que desde hace unos meses los canarios están huyendo en estampida hacia Venezuela, uno de sus principales destinos tradicionales, desde el siglo XVIII hasta bien entrado el siglo XX.

    Volveremos 100 años atrás, cuando muchos de nuestros antepasados emigraban al otro lado del charco para intentar hacer las Américas o simplemente buscar una vida digna que aquí no tenían.

A vueltas con las becas y los becarios

    Se tiene cierta tendencia a atacar y mirar con desprecio al que se lleva muchos años encadenando becas y no es capaz de salir de ese pozo.

    Pero no podemos ser tan radicales ridiculizando de esa forma a los becarios que llevan muchos años en esa situación ni decir que todos son unos inútiles que no saben buscarse la vida.

    Es cierto que existen algunos becarios de más de 30 años que son muy tranquilos y que se acomodan, cuando en años anteriores, moviéndose un poco y poniéndole ilusión y ganas era relativamente fácil meter cabeza en empresas importantes o en el sector público a ciertas edades o no mucho tiempo después de haber terminado los estudios.

    Pero ahora con la crisis que hay y los años difíciles que se avecinan, tanto en la empresa privada (con ERE’s y despidos masivos) como en la Administración Pública (con recortes e incluso congelaciones en las OEP’s y tendencia a amortizar plazas), a muchas personas muy formadas y preparadas no les va a quedar más remedio que llevarse bastante años con becas y saltando de una a otra.

    O eso o irse al extranjero. En este sentido, es verdad que hay  cierto "paletismo" en los españoles y a mucha gente le cuesta incluso irse a 100 kilómetros de su ciudad para buscarse la vida, más de uno preferiría quedarse en su ciudad de provincias como becario submileurista que irse a Madrid como funcionario o con un buen puesto en una empresa de prestigio (aunque no debemos dejar de lado que Madrid es muy cara e irte allí puede no traerte a cuenta, a no ser que vivas en alquiler compartido o tu familia te eche una mano económicamente). Pero viendo este panorama sería muy injusto burlarse de los becarios de más de 30 años, si escudándose en la crisis no se ofrece otra cosa durante años y años a gente preparadísima, ¿qué queremos que hagan? Tampoco olvidemos a gente de ciertas edades (sobre todo, mayores de 40 años) afectadas por despidos, con cargas familiares (hijos sobre todo) que por su edad es muy difícil que alguien las quiera contratar y se presentan a convocatorias de becas (siempre que no tengan límite de edad) porque tienen que buscar una salida.

    El término "malvivir" no lo aplicaría yo mucho a los becarios, como se hace a menudo. Muchos de ellos viven con sus padres y mantienen un nivel de vida más que razonable, con coches nuevos (aunque no demasiado caros), varias cenas todos los meses y viajes al extranjero en verano. Y en el caso de las chicas (becarias) no son pocas las que se echan un novio algo mayor que ellas y bien situado profesionalmente, se van a vivir o se casan con él y pasan directamente de depender de sus padres a depender de su pareja.

    Pero si les faltasen sus padres o sus novios no cabe duda de que caerían en la pobreza y el concepto de "malvivir" se quedaría corto, aunque también habría grados, pues no todos los becarios cobran lo mismo (algunos superan los 1.000 euros). Desde mi experiencia personal, conozco becarias que trabajan fuera de su ciudad/pueblo y cuyos padres o novios les mandan un sobre con dinero todos los meses para que no lleguen muy apuradas a fin de mes. Y eso que viven en alquileres compartidos, tampoco les cuesta 700 euros el alojamiento.

    Es cierto que los empresarios del sector privado están abusando del empleo de becarios para ahorrar en sueldos y cotizaciones a la Seguridad Social. Pero el problema es que no sólo lo hace la empresa privada, sino también (cada vez más) la Administración Pública: universidades o ministerios que utilizan becarios con titulación universitaria (y hasta con masters, doctorados avanzados y otros posgrados) para hacer tareas que deberían corresponder a funcionarios o personal laboral contratado. Otras tendencias son cubrir las vacantes que dejan los funcionarios jubilados por medio de becas en vez de convocar unas oposiciones o aumentar las ofertas de becas paralelamente a la reducción de ofertas de plazas de funcionarios.

En defensa de los "ni-nis"

    Ríos de tinta se han escrito en los últimos meses sobre los llamados "ni-nis" (aquellas personas que ni estudian ni trabajan), a los que se considera parásitos sociales, una lacra y que según algunos representan a la mayor parte de la juventud española actual.

    Pero nada más lejos de la realidad: esos artículos escritos por periodistas al servicio del poder y sociólogos de medio pelo son sólo una cortina de humo. Su objetivo es desviar la atención sobre los verdaderos responsables de la crisis y usar a los jóvenes como cabezas de turco. Es una solución fácil y una forma sencilla de echar balones fuera, se ataca e incluso criminaliza a la juventud porque siempre se ha tenido esa costumbre, no es algo exclusivo de nuestros tiempos, sino que se ha dado históricamente en todas las sociedades.

    Simplemente, estudiar una carrera (o dos), un máster y aprender idiomas para estar 10 años encadenando becas "de formación" y llegar a los 35 o cerca de los 40 sin haber cotizado un duro a la Seguridad Social y con la vida laboral en blanco (a pesar de haber trabajado como un chino) es completamente absurdo.

    Para eso, trae más a cuenta irse a una obra, meterse a camarero con 18 años, que en la hostelería hay trabajo para aburrir (con o sin crisis) o prepararse unas oposiciones de conserje o auxiliar administrativo, para las que suele bastar con el Graduado Escolar o haber terminado la ESO, y cuando saques plaza vuelves a estudiar, haces una carrera con tranquilidad y cuando la termines te puedes presentar a las oposiciones de promoción interna.

    Personalmente, tengo bastantes esperanzas en esta generación que ahora tiene 20-30 años aproximadamente y no hay que hacer mucho caso a estos artículos que denuncian que muchos jóvenes no estudian ni buscan empleo. Yo no lo veo mal, en vista del panorama que hay. Toda esta porquería, esta durísima realidad social les ha venido impuesta a los jóvenes y lo normal es contemplarla con horror y rechazo. ¿Para qué van a querer formar parte de esta pantomima?

    ¿Qué sentido tiene matarse por un trabajo-basura? ¿Matarse a estudiar? ¿Para qué?
Un trabajo-basura de esos que no dan mas que cansancio y pérdida de salud, con un rédito económico ínfimo, con los que no puedes independizarte, en los que frecuentemente ni se cotiza a la Seguridad Social, ¿hay que matarse por conseguirlo y luego cada día por mantenerlo? Creo que la resistencia de muchos de ellos es más valiosa que la participación y alimentación de una estructura enferma en la que nadie cree. España no funciona. Europa funciona relativamente mal, pero España no funciona en absoluto. Mientras puedan resistir, hacen bien en resistirse.

    Por parte de los cincuentones o sesentones que viven como jeques árabes aunque no sepan ni freír un huevo o quien sea que haya arremetido contra ellos, me parece mezquino y lo de siempre: ir a por el eslabón más débil. En este país es algo bastante corriente. En este país sin nombre ya.

    En cambio, muchos desgraciados se han dejado llevar por la titulitis y de poco les ha servido, pues España es el país del mundo donde más infravalorados están los estudios. ¿Por qué? Pues por la misma razón que las viviendas están sobrevaloradas. ¿Qué razón? ¿Franco? ¿Felipe? ¿Aznar? ¿Zapatero? ¿Cuál es la razón?

    Las razones son unas cuantas, pero la más importante es fea de reconocer: los "pringados" que han decidido sacrificar sus mejores años para "titulitearse" de cualquiera chorrada y por "hiperhipotecarse" a cualquier precio. Ellos son los principales culpables de casi todo. Porque son catetos cerriles y son legión, tanto es así que arrastran los mercados de trabajo a la degradación. Y el mercado del ladrillo, y cualquier otra cosa donde apunten con su nariz.

    Si hay alguien que en este país no tiene la culpa de nada, son los más jóvenes. Ellos son los prejudicados principales, no los autores de esta porquería. Señalarlos es propio de corazones revenidos y degenerados. Pero los jóvenes no son para nada los tontos lerdos que algunos piensan y se están dando cuenta de todo. Cuidado.

    En cualquier caso, considero mucho más dignos de respeto y admiración a los que llevan a cabo una resistencia pasiva, e incluso una revolución silenciosa, contra un sistema injusto y que les maltrata que a esos titulados con máster e idiomas que se humillan por conseguir una beca de 600 euros, sin alta en la Seguridad Social y que no lleva a ninguna parte, se llevan años y años enlazando becas similares u otros trabajos sin contrato, se hipotecan a 40 años con el aval de sus padres, porque "es lo que hay", lo propio de la "gente decente" y no se mueven por mejorar sus condiciones laborales pero salen a la calle si su equipo de fútbol baja a Segunda.

    En fin, nos podemos dar cuenta de que "la gente de orden" y "la sociedad decente" los crucifica porque se salen de lo convencional, de lo aceptado y establecido por la generación del 68, los que ahora tienen 60 años, más o menos, y se pegan la gran vida, aunque lleven 30 años apalancados, sin haber aprendido nada nuevo y sean inútiles hasta para encender un ordenador.

La revolución digital oculta la realidad: somos muy pobres

    Imagina que no tienes movil ni internet, ni GPS en el coche ni pantalla de LCD en el salón de tu casa. La musica la escuchas en discos y cintas y no en MP3/MP4.

    Imagina este escenario.

    Imagina que no lo tienes no porque no puedes comprarlo, sino porque jamás ha existido.

    Imagina una vivienda que valga tu sueldo íntegro de apenas 4 ó 5 años.

    Imagina que puedes mantener a 3 hijos y a tu mujer tú solo, sin que tu mujer tenga que trabajar.

    Imagina que a los 40 puedes plantearte tranquilamente comprarte un chalet en la sierra o un apartamento en la playa.

    Imagina........

    Tenemos un poder adquisitivo bajísimo en comparación con la generación de nuestros padres, pero gracias a la revolución digital (y también, por qué no decirlo, a la solidaridad familiar) la gente no es consciente del tema.

    Esta caída de poder adquisitivo se debe, en gran parte, a la monstruosa subida del precio de la vivienda, que no ha venido acompañada de un aumento paralelo de los salarios. Pero no es sólo la vivienda: desde la entrada del euro, en general, los precios se han incrementado rápidamente y los sueldos se han mantenido, e incluso, descendido en muchas profesiones (debido en buena medida a la inmigración masiva).

    En definitiva, somos pobres de solemnidad pero con iPod, móvil de última generación, MP4 y otras chorradas tecnológicas.

    Muchas personas no se dan cuenta de que sin sus padres con lo que ganan  no podrían tener un techo digno para cobijarse ni una familia, estarían literamente con una mano delante y otra detrás y yendo a comer a Cáritas. Si eso no es ser pobre que baje Dios y lo vea.

Más sobre los jóvenes españoles

    Estamos acostumbrados a escuchar que los jóvenes españoles de ahora no se mueven nada y sólo piensan en vicios, como hacer botellón y ponerse hasta arriba de cubatas. Pero no nos engañemos, aparte de que esas generalizaciones son injustas, no podemos dejar de lado que esta generación de jóvenes es la que ha sido creada por los que mandan (políticos, grandes empresarios, banqueros).

    Se les pretende echar la culpa a los jóvenes de que no trabajan y son unos gandules que sólo saben hacer botellón.

    El problema es que existe otro tipo de jóvenes que luchan por ciertos ideales y buscan su visión alternativa de la sociedad (consumo, medios de masas) y se quejan. ¿Y qué se hace con esta clase de jóvenes?


* Multa por organizar mercadillo de trueque contra el consumo (concentración ilegal, escándalo público).


* Multa por concentración ilegal por pintar con tizas en la calle.


* Robo por parte de la policía de chocolate cuando iban a organizar una chocolatada.


* Multa por obstaculizar el tráfico vial (peticiones de carcel de 24 meses por hacer una sentada).


* Multa por encadenarse y obstaculizar el tráfico de viandantes (en medio de una plaza peatonal se encadenaron a una alcantarilla y supongo que no sabrían qué multa ponerles).


* Multa simplemente por poner carteles.


* Multa por repartir propaganda (panfletos).


* Multa por pedir en la calle para pagar las multas.


* Multa por desacato a la autoridad (si un policia te dice que no hagas algo aunque sea legal, si lo sigues haciendo es desacato a la autoridad).

    Dirán lo que quieran, pero la "generación del botellón" es perfecta y hecha a medida de los intereses del poder. Por fin tienen a unos votantes que les votan independientemente de que roben o no, no tienen trabajo pero no se quejan y además no dan demasiados problemas a las clases gobernantes.


    La juventud tiene algo de culpa pero es muy dificil salirse de los cauces establecidos (generación botellón) porque cuando te tuerces un poco te dan un zapatazo que te deja tieso. Al fin y al cabo, tanto como se quejan los mayores de que los jóvenes no se mueven para nada, más vale que den gracias a ello, que si la juventud se movilizase en serio la generación del 68 (los que ahora tienen alrededor 60 años) no estaría tan tranquila viendo los toros desde la barrera y podría ver en peligro sus privilegios.

Ciencia e investigación en la España de ZP

    El Gobierno ha reducido el dinero inicial para los proyectos de I+D, como se ve claramente en esta noticia:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Ciencia/reduce/dinero/inicial/proyectos/I/D/elpepusoc/20091201elpepisoc_4/Tes

    El único comentario que se puede hacer ante este hecho es: lamentable, simplemente lamentable y tercermundista, aunque luego nos metamos con los sudamericanos.

    Pero estos políticos seguirán quejándose de la fuga de cerebros, de que se nos van los mejores o de que los investigadores que deciden realizar aquí su carrera profesional se ven a los 40 años viviendo con sus padres jubilados y subsistiendo por medio de becas interminables y sueldos paupérrimos.

    Tenemos dinero para regalar a los gays de Zimbabwe, para fomentar las lenguas indias del Amazonas, para "rescatar" a la banca (en realidad, para financiar los caprichos de los banqueros, sus islas privadas en la Polinesia, sus flotas de coches de superlujo, sus aviones particulares), para ir por la vida regalando bolas chinas en talleres de masturbación, para cerrar la boca a los sindicatos ("esos defensores de los trabajadores") o para que niñitas pijas sin oficio ni beneficio cobren hasta tres sueldos políticos al mes o dirijan Ministerios de "Igualdad".

    En fin, disfruten de lo votado. Esto es lo que nos espera con los políticos que sufrimos en esta "democracia": que nuestros científicos e investigadores más preparados tengan que marchar al extranjero para buscarse la vida y ejercer su profesión con unas condiciones dignas, mientras la morralla de países tercermundistas de África y América Latina hace cola por venirse a España a vivir del cuento.

Equilibrio social en la España actual

    Este artículo podría ser una continuación del titulado "Sueldos bajos, pobreza y solidaridad familiar", porque trata algunos aspectos que también se hablaron en él.

    Pero he preferido darle otro nombre y plantearlo desde el punto de vista de las siguientes cuestiones:

    1 .- Si los sueldos ya de antes eran bajos, ahora que está prevista una deflación salarial generalizada,  ¿cómo va la gente a sobrevivir en ciudades grandes y tan caras como Madrid, Barcelona, Sevilla o Bilbao?

    - Se puede vivir con un sueldo submileurista en esas ciudades de una manera muy simple y conocida: estando en casa de los padres indefinidamente.

    Como la solidaridad familiar española no tiene límites y parece que se va a reforzar aún más en estos duros años de crisis, la gente puede permitirse el lujo de aceptar esos salarios: los usan para sus gastos, como viajar, comprarse ropa o irse de copas los fines de semana, mientras las necesidades básicas (vivienda, alimentación) corren a cargo de sus padres. Con todo esto, habrá más y más gente que nunca se independice y se verá con 55 ó 60 años heredando la/s casa/s de sus padres.

    Y en el caso de las chicas, si son avispadas, muchas podrán echarse novios bien situados, con sueldos de 1.500 euros para arriba. Que conste que no hablo por hablar, sino porque en mis tiempos de becario tuve compañeras que ingresaban 800 euros/mes (algunos hasta consideran privilegiados a los becarios con la que está cayendo, aunque sigan en esa situación 10 años después de haber acabado los estudios) y se han casado o ennoviado con funcionarios técnicos de los grupos A y B (ahora se llaman A1 y A2), médicos o ingenieros con varios años de experiencia. También puedo decir, aunque cueste creerlo, que conozco a una cajera de supermercado casada con un ingeniero del Estado.

    2 .- ¿Cómo van a mantener a una familia? ¿Quién tendrá niños?

    En lo respectivo a esta cuestión, remito a los siguientes enlaces:

    http://culturitalia.uibk.ac.at/hispanoteca/Landeskunde-Spanien/Datos%20generales/Demograf%C3%ADa.htm (Ver segundo artículo)

    http://www.elguijarroblanco.es/2009/11/22/el-peso-demografico-de-los-inmigrantes-seguira-aumentando-en-espana-durante-los-proximos-diez-anos/


    Simplemente, los españoles estamos renunciando a tener hijos, si exceptuamos a los ricos, las familias del Opus y algunas tribus urbanas como los canis, que tienen una mentalidad diferente. Y hacemos bien: si somos la primera generación en la historia que vive peor que sus padres sin haber sufrido una guerra, preferimos no tener hijos, porque tampoco estamos seguros de que vayan a volver a vivir mejor.

    El problema es que se verá una caída en picado de la población española de origen, mientras los inmigrantes (sobre todo los del norte de África) se reproducen rápidamente. El resultado de todo esto: una rápida sustitución demográfica de españoles blancos por hijos de inmigrantes. Si no paramos este fenómeno, vayámonos haciendo a la idea de que dentro de una generación (o menos) estaremos rezando en dirección a La Meca, estudiando árabe, llevando fez o turbante y sin poder comer cerdo ni beber nada que tenga alcohol. En Francia, los musulmanes son ya el 10% de la población (y mucho más en ciudades como Marsella), pero aquí el proceso será aún más rápido.

    3 .- ¿Cuánto tiempo tardaremos en convertirnos en un país tercermundista?

    No hace falta preguntarse cuánto tardaremos en convertirnos en un país  del Tercer Mundo: ya lo somos en muchos aspectos. ¿No son rasgos tercermundistas la cada vez mayor desigualdad social, la falta de inversiones en I+D, que los científicos e investigadores más preparados tengan que irse y muchos ni se planteen volver, que se haya desmantelado la industria en los últimos 25 años (gracias en buena parte a los gobiernos de Felipe González) y que el 90% de las personas de 30 años vivan todavía con su familia porque sus condiciones laborales y económicas en general no les permiten llevar una vida independiente?

    Lo peor de todo es que la masiva inmigración que hemos sufrido en los últimos 15 años acelerará este proceso, si no se toman medidas contundentes.

   4. - ¿Quién va a comprar vivienda?

    - Está muy claro: o regalan prácticamente los pisos en las tapas de los yogures, volvemos a precios de hace 30 años o suben los salarios. Pero como se produzca la deflación salarial que está prevista y los bancos dejen de conceder créditos como hace varios años, casi nadie podrá comprar vivienda a los precios actuales. Por tanto, la única solución para reactivar el mercado es que los precios se reduzcan un 90% y que sea fácil encontrar pisos a menos de 50.000 euros. Si no, las inmobiliarias, constructoras y bancos tendrán que comérselos con papas, hablando alto y claro.

    5 .- ¿Por qué no se hunde el consumo?

    - Si el consumo interno no se hunde (a pesar de la relación salarios/precios tan lamentable que hay en España) es por dos razones: porque la gente de más de 50 años con contratos blindados, plazas de funcionario conseguidas en los años 70 y 80 o pensiones de jubilación que le cunden mucho, al no tener que afrontar grandes gastos, mantiene un importante nivel adquisitivo que le permite seguir comprando productos y porque la gran mayoría de los jóvenes parados o con sueldos de menos de 1.000 euros viven con sus padres, que pertenecen al grupo anterior y siempre pueden pedirles dinero para sus gastos.

Brecha económica generacional en la España actual: jóvenes precarios y mayores opulentos

    Las diferencias de capacidad económica, nivel de vida y poder adquisitivo entre jóvenes y mayores en esta España de primeros del siglo XXI son escandalosas.

    Lo que tiene que aguantar la juventud española en este sentido es para que se le haga una santificación colectiva.

    Mientras la mayoría de españoles de más de 50-55 años viven estupendamente, aunque sepan ni hacer la o con un canuto, los jóvenes ganan muy poco dinero y soportan elevados índices de paro e inseguridad laboral (reflejada esta última en contratos por obra y servicio, o peor aún, becas de "formación", que encubren puestos de trabajo, pero sin derechos laborales).

    Todo ello tiene consecuencias terribles, como que cada vez más gente renuncie a trabajar tantas horas para ganar una miseria (de ahí procede el fenómeno de los llamados "ni-nis", que ni estudian ni trabajan ni se preocupan de buscar trabajo) y que la edad de emancipación se retrase cada vez más, hasta el punto de que muchas personas de más de 30 años ya se ven heredando la casa de sus padres, porque han perdido toda esperanza de llevar algún día una vida independiente.

    Además, ¿nadie se imagina lo incómodo que es vivir con los padres a los 30-35 años y verse con esas edades dándoles explicaciones de todo lo que haces o dejas de hacer, como si fueses un niño o un adolescente? Simplemente, kafkiano, aberrante y contrario a la naturaleza vital.

    Encima de que sufren todo esto, tienen que aguantar que las generaciones anteriores les llamen vagos, acomodados, niños de papá o que son unos viciosos que están todo el día fumando porros y haciendo botellón. No hace falta ser muy listo para darse cuenta de que casi nadie está en esa situación por gusto, si la gente pudiese irse de casa con 25 años, los estudios recién terminados y sólo volver de visita unas pocas veces al año, seguramente lo harían sin dudarlo.

    Por otra parte, las personas de 50 a 70 años (nacidos en la posguerra y años 50) llevan una vida envidiable. Los empleados públicos (tanto funcionarios como laborales), porque tienen muchos trienios y complementos acumulados, y los que trabajan en el sector privado, porque disfrutan de contratos blindados y unas condiciones muy favorables heredadas del franquismo, hasta el punto de que resulta más rentable seguir pagándoles la nómina todos los meses, aunque estén completamente apalancados y lleven años sin aportar nada nuevo ni actualizarse, que despedirles, porque su indemnización cuesta muy cara.

    Tampoco podemos dejar de lado las buenas pensiones que gozan muchos jubilados, aunque haya algunos que estén precarios. Pero considerando que la gran mayoría de estos jubilados tienen la casa pagada y no suelen afrontar grandes gastos, 1.000 euros cunden mucho más a un viejo de 70 años que a un joven de 30 que tiene que pagar alquiler o hipoteca. Así que mientras nos anuncian que el sistema de pensiones corre peligro, muchos jubilados de ahora viven a todo tren, como déspotas orientales, sin importarles mucho el futuro de sus descendientes.

    En definitiva, que la buena vida que llevan los españoles mayores está en buena parte sostenida sobre la precariedad y la pobreza latente de los jóvenes. Pero como existe el colchón familiar las estadísticas de pobreza juvenil quedan muy maquilladas y se oculta la realidad.