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El blog de Silverfox

Quince citas curiosas sobre las matemáticas

 

Daniel Bernoulli (matemático y físico suizo)

“No hay filosofía que no esté basada en el conocimiento de los fenómenos, pero para obtener algún beneficio de este conocimiento es absolutamente necesario ser un matemático”

Nikolai Lobachevski (matemático ruso)

“No hay rama de la matemática, por abstracta que sea, que no pueda aplicarse algún día a los fenómenos del mundo real”

René Descartes (filósofo, matemático y físico francés)

“La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles”

Gottfried Leibniz (filósofo, matemático y político alemán)

“La música es el placer que experimenta la mente humana al contar, sin darse cuenta de que está contando”

Leonhard Euler (matemático y físico suizo)

“Mejor que de nuestro juicio, debemos fiarnos del cálculo algebraico”

Thomas Carlyle (historiador y ensayista británico)

“Con números se puede demostrar cualquier cosa”

Charles Sanders Peirce (filósofo y científico estadounidense)

“Caballeros, esto es sin duda cierto, es absolutamente paradójico, no podemos comprenderlo y no sabemos lo que significa, pero lo hemos demostrado y, por lo tanto, sabemos que debe ser verdad”

Joseph Fourier (matemático y físico francés)

“El estudio profundo de la naturaleza es la fuente más fértil de descubrimientos matemáticos”

Francis Bacon (filsofo y político británico)

“Si quisiéramos obtener la certeza sin dudas y la verdad sin errores, habríamos de basar nuestro conocimiento en las matemáticas”

Umberto Eco (semiólogo y filósofo italiano)

“Solo en las ciencias matemáticas existe la identidad entre las cosas que nosotros conocemos y las cosas que se conocen en modo absoluto”

Neil deGrasse Tyson (astrofísico y escritor estadounidense)

“Hay gente que dice: “Incluso puede que tú nunca hayas aprendido algo de matemáticas”. Ahí está el truco: vayas o no a usar las matemáticas en tu vida, el hecho de que hayas sido capaz de entenderlas deja una huella en tu cerebro que no existía antes, y esa huella es la que te convierte en un solucionador de problemas”

Albert Einstein (físico alemán)

“Es increíble que la matemática, habiendo sido creada por la mente humana, logre describir la naturaleza con tanta precisión”

Johannes Kepler (astrónomo y matemático alemán)

“La geometría tiene dos grandes tesoros: uno es el teorema de Pitágoras, y el otro la división de una línea en la proporción del medio y los extremos, es decir el número áureo. El primero puede compararse a una medida de oro, y el segundo a una piedra preciosa”

Sofia Kovalévskaya (matemática rusa)

“Es imposible ser matemático sin ser un poeta del alma”

Maria Goeppert-Mayer (física alemana)

“Las matemáticas comenzaban a parecerse demasiado a la resolución de rompecabezas. La física es la resolución de rompecabezas también, pero de rompecabezas creados por la naturaleza, no por la mente del hombre”

Fuente:

http://informe21.com/ciencia-y-tecnologia/15-citas-curiosas-sobre-la-matematica-que-debes-conocer

http://www.batanga.com/curiosidades/7427/15-interesantes-citas-sobre-la-matematica-que-debes-conocer

El origen de los símbolos matemáticos más importantes

Florian Cajori, uno de los más prestigiosos historiadores de las matemáticas, recoge en su libro A History of Mathematics las circunstancias que hubo detrás de la adopción de algunos de los símbolos matemáticos más comunes.

Los símbolos + (más) y – (menos) tienen su origen en la Alemania de finales del siglo XV.

El símbolo + procede de la abreviación de la palabra et, que significa y en latín.

El significado de – no está claro. Estas son algunas hipótesis sobre su origen: Que los mercaderes separasen la tara de las mercancías (llamada minus) con un guion, puede que este signo derivara de un símbolo hierático del Antiguo Egipto o que los matemáticos alejandrinos Herón y Diofante utilizaran para ello una especie de T que acabó perdiendo la I.

El signo de multiplicación se refleja mediante la cruz de San Andrés, usada por primera vez en 1631 por el matemático William Oughtred. Desde ahí se tradujo a la × actual, pero hubo polémicas con este símbolo y otros matemáticos como Leibniz usaron alternativas como el punto y el asterisco.

Respecto a las incógnitas, lo más probable es que Descartes eligiese las tres primeras letras del alfabeto para las cantidades conocidas y las tres últimas para las desconocidas.

En lo que se refiere a los signos de división, para separar el dividendo del divisor, los matemáticos hindúes los escribían uno debajo del otro, separándolos por una línea.

Por su parte, el símbolo = (igual) aparece por primera vez en 1557 gracias al matemático Robert Recorde. Llegó a tener cinco significados diferentes hasta ser finalmente aceptado en el siglo XVII.

Por último, el signo de las raíces cuadradas tiene su origen en un punto deformado, mientras el número pi (π) viene, como la × de multiplicar, de William Oughtred, que escogió la decimosexta letra del alfabeto griego por este motivo: es la primera letra de la palabra griega para periferia (periphérion).

http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2015-05-11/origen-signos-matematicos_791273/

El Barcelona, pentacampeón de Europa

El Barcelona ganó anoche en Berlín su quinta Copa de Europa, tras vencer a la Juventus por 3-1.

El equipo español marcó muy pronto, a los cuatro minutos de partido. Messi inició la jugada, pasó el balón a Jordi Alba, después pasó por Neymar, Iniesta y finalmente Rakitic, que logró el primer gol del partido. Durante el primer tiempo el Barcelona dominó completamente el partido y tuvo oportunidades para conseguir un segundo gol, pero Buffon, el veterano portero de la Juve, lo evitó con sus intervenciones.

En la segunda parte, apretaron los italianos y consiguieron empatar a los diez minutos con un gol de Morata, ex-futbolista del Madrid, donde tuvo pocas oportunidades y ahora un jugador clave en la Juventus. El Barcelona sufrió unos minutos de desconcierto, pero volvió a marcar mediado el segundo tiempo. Messi remató y Buffon rechazó su disparo, pero Luis Suárez recogió el rechace y marcó el segundo gol de su equipo.

A partir de ahí, el Barcelona de nuevo controló el partido, demostró su mayor calidad y tuvo ocasiones de sobra para marcar el tercer gol, que no llegaría hasta muy al final. En la última jugada del partido, tras siete minutos de descuento, con la Juve volcada en busca del empate, Pedro montó un rápido contraataque con mucho espacio por delante y Neymar remató la jugada.

Así pues, el Barcelona ya es, junto con el Bayern de Múnich y el Liverpool, el tercer equipo con más Copas de Europa. Sólo le superan su gran rival, el Real Madrid, que tiene diez títulos (el último, conseguido el año pasado), y el Milan, que ha sido siete veces campeón de Europa, aunque está sufriendo una larga crisis e incluso se ha quedado fuera de las competiciones europeas en las dos últimas temporadas.

También se debe destacar que el Barcelona ha conseguido cuatro de esas Copas de Europa en los últimos 10 años (la primera la ganó en 1992 y las demás en 2006, 2009, 2011 y 2015), lo que le convierte en la última década en el claro dominador del fútbol europeo. Las seis restantes finales de la Champions League de esa época han sido ganadas cada una por un equipo diferente: Milan (2007), Manchester United (2008), Inter de Milán (2010), Chelsea (2012), Bayern de Múnich (2013) y Real Madrid (2014).

Por su parte, la Juventus, aunque tiene un palmarés europeo muy bueno (dos Copas de Europa, ganadas en 1985 y 1996 y tres UEFAS, las mismas que el Inter y el Liverpool y sólo superado por el Sevilla, cuatro veces campeón de esa competición), ha batido un récord negativo, al convertirse en el equipo que ha perdido más finales de Copa de Europa, en total seis (hasta ayer estaba igualada en ese sentido con el Bayern y el Benfica).

El equipo turinés ha perdido las siguientes finales de Copa de Europa: la de 1973 ante el Ajax de Cruyff y Neeskens (1-0), la de 1983 con el Hamburgo (también por 1-0), la de 1997 contra el Borussia Dortmund (3-1), la de 1998 ante el Real Madrid (1-0), la de 2003 con el Milan (0-0 y derrota en los penaltis) y la de 2015, jugada ayer contra el Barcelona (3-1).

La Tierra, un planeta superpoblado (II)

    Recientemente ha aparecido un artículo que trata sobre el crecimiento de la población mundial para lo que resta de siglo XXI, según las últimas previsiones, que estiman que llegará a 11.000 millones de habitantes en 2100 (2.000 más de lo que calculaban estudios realizados anteriormente).

    La mayor parte de este crecimiento se concentrará en África, que pasaría de poco más de 1.000 millones de habitantes en la actualidad a una cifra cuatro veces superior al terminar el siglo actual (debido a la caída de sus índices de mortalidad, mientras la natalidad se mantiene muy alta):

    http://www.abc.es/sociedad/20140918/abci-poblacion-mundial-2100-201409181659.html

    SOCIEDAD

    La población mundial alcanzará los 11.000 millones de personas en 2100

    Son 2.000 millones de personas más de lo que se había estimado en estudios previos

    La población sigue creciendo, y a una velocidad mayor de lo que se pensaba. A pesar de la caída de la natalidad en occidente, de las epidemias en los países más desfavorecidos, de la contaminación y de las guerras, en 2100 se alcanzarán los 11.000 millones de habitantes en el planeta Tierra, 2.000 millones de personas más de lo que se había estimado. Así lo concluye un estudio de la Universidad de Washington y las Naciones Unidas, en el que se ha utilizado por primera vez una moderna herramienta, conocida como estadística bayesiana, que combina toda la información disponible para generar mejores predicciones.

    El estudio, publicado este jueves en la revista «Science», contempla las estimaciones más actualizadas para el futuro de la población mundial así como un nuevo método para crear tales estimaciones.

    «El consenso en los últimos 20 años era que la población mundial, que actualmente es de 7.000 millones crecería hasta los 9.000 millones y se estabilizaría o probablemente disminuiría», señala Adrian Raftery, profesor de Estadística y Sociología la Universidad de Washington y uno de los autores de la investigación. Sin embargo, según los cálculos de este estudio, hay un 70% de probabilidades de que la cifra de habitantes de la Tierra no se estabilice este siglo. «La población había pasado a un segundo plano en la agenda mundial, pero sigue siendo una cuestión muy importante», señala el experto.

    La mayor parte del crecimiento se producirá en África, donde se espera que la población se cuadruplique, pasando de mil millones a cuatro mil millones de personas para final de siglo. La principal razón es que las tasas de natalidad en el África subsahariana no van a disminuir tan rápido como se esperaba. Hay una probablidad del 80% de que la población africana al final del siglo XXI esté entre los 3.500 millones y los 5.100 millones de personas.

    En otras parte del mundo, sin embargo, el aumento será menor. Asia, donde ahora viven 4.400 millones de personas, podría alcanzar los 5.000 millones en 2050 y luego empezar a descender, mientras que las poblaciones de Norteamérica, Europa, América Latina y Caribe se mantendrán por debajo de los mil millones cada una.

    En general, esta nueva herramienta estadística permite a los expertos vaticinar con mayor fiabilidad que hay un 80% de probabilidades de que la población mundial en 2100 esté entre 9.600 y 12.300 millones.

    Las técnicas anteriores se centraban sobre todo en la opinión de expertos para saber cómo se esperaba que cambiaran esas tendencias. En su lugar, este último pronóstico utiliza métodos estadísticos para combinar los datos gubernamentales y las previsiones de los expertos para cuestiones como las tasas de mortalidad, las tasas de fecundidad y la migración internacional.

    El aumento de población podría exacerbar otros problemas mundiales, como el cambio climático, las enfermedades infecciosas y la pobreza, alerta Raftery. Los estudios demuestran que las dos cosas que disminuyen las tasas de fecundidad son un mayor acceso a los anticonceptivos y la educación de las niñas y las mujeres, concluye Raftery.

Los Borbones, sus ramas y dinastías

    Recientemente se ha producido la abdicación del rey de España Juan Carlos I y esta semana será coronado su hijo y heredero Felipe con el nombre de Felipe VI. Por tanto, podría ser un buen momento para recordar la historia de la familia reinante en España y sus orígenes.

    La Casa de Borbón ha reinado a lo largo de la historia en varios países europeos, especialmente Francia (de donde procede), España y algunos Estados italianos existentes antes de la unificación (el ducado de Parma y el reino de las Dos Sicilias).

    Sus orígenes más lejanos se remontan al siglo X, pero es a partir del siglo XIII cuando entroncan con los Capetos (dinastía medieval de reyes franceses), debido al matrimonio del príncipe Roberto de Clermont (hijo de Luis IX) con Beatriz de Borgoña, señora de Borbón. El hijo primogénito de este matrimonio (Luis, nacido en 1279) sería el primer duque de Borbón.

    El primer rey de esta familia fue Enrique IV de Francia, nacido en 1553 y criado como hugonote para posteriormente convertirse al catolicismo (se le atribuye la frase "París bien vale una misa").

    

    Su reinado se inició en 1589 y duró hasta 1610, cuando fue asesinado por François Ravaillac, un fanático católico.

    Al ser el primer rey Borbón de la historia, fue un antepasado común de todas las ramas borbónicas surgidas a partir de esa época.

   La dinastía francesa de los Borbones continuó con su hijo Luis XIII, casado con Ana de Austria, hija del rey español Felipe III y hermana de Felipe IV. Reinó hasta su muerte (en 1643) y tuvo dos hijos: Luis (que reinaría como Luis XIV) y Felipe, duque de Orleáns y que inició la rama de los Borbón-Orleáns (o simplemente los Orleáns, que aportarían ya en el siglo XIX un rey a Francia: Luis Felipe I).

    Desde 1643 hasta 1661 Luis XIV reinó bajo la regencia del cardenal Mazarino. Estuvo casado con María Teresa de Austria, hija del rey español Felipe IV, con quien tuvo un hijo, también llamado Luis. Tuvo numerosos hijos bastardos y a algunos los reconoció y nombró aptos para la sucesión.

    

    Su reinado fue muy largo, ya que murió en 1715. Sobrevivió a su hijo Luis (fallecido en 1711) y a dos de sus nietos legítimos y fue sucedido en el trono francés por su bisnieto Luis XV.

    Por otra parte, a principios del siglo XVIII nació la dinastía española de los Borbones, cuyo primer rey fue Felipe V. Era nieto de Luis XIV y fue criado en la corte de Versalles (capital francesa de aquellos tiempos). Llegó a España en la adolescencia, después de que Carlos II (último rey de la dinastía de los Austrias, muerto sin descendencia en 1700) le nombrara sucesor.

    Como se especificó en un párrafo anterior, su abuelo Luis XIV estuvo casado con una hija de Felipe IV. Por tanto, Felipe V fue bisnieto de ese rey.

    Así pues, al iniciarse el siglo XVIII los Borbones ya se han dividido en dos ramas: la reinante en Francia y la dinastía española.

    La dinastía francesa seguirá con Luis XV (que murió en 1774) y su nieto Luis XVI (guillotinado en 1793, durante la Revolución Francesa), para volver en 1815, tras la batalla de Waterloo y la consiguiente caída de Napoleón, con Luis XVIII (hermano de Luis XVI), muerto sin descendencia en 1824. Fue sucedido por su otro hermano Carlos X, que trató de restaurar el absolutismo y retornar al Antiguo Régimen y destituido en 1830 para ser sucedido por su primo Luis Felipe I, de la rama colateral de los Borbón-Orleans (descendientes del príncipe Felipe, duque de Orleans y hermano de Luis XIV):

   

    Por su parte, la dinastía española de los Borbones empieza con Felipe V, rey en dos etapas: desde 1700 hasta su abdicación en 1724 (siendo sucedido por su hijo mayor, Luis I, que fallece a los pocos meses) y desde 1724 (tras la muerte de Luis I) hasta 1746.

   

    Felipe V reformó a fondo la administración: trasplantando el modelo centralista francés, aprobó los Decretos de Nueva Planta, que abolieron los fueros de los territorios pertenecientes a la antigua Corona de Aragón (Cataluña, Aragón, Valencia y Baleares).

    A través de sus hijos no sólo continuó la dinastía, sino que se formaron otras ramas colaterales, que reinarían en Italia: los Borbón-Dos Sicilias y los Borbón-Parma.

    Los Borbones reinaron en el sur de Italia durante buena parte de los siglos XVIII y XIX, primero con Carlos III y después con su tercer hijo Fernando y sus descendientes, que formarían la rama Borbón-Dos Sicilias.

    Fernando I reinó desde 1759 hasta 1799, 1799 a 1806, 1815 a 1816 y desde 1816 hasta su muerte en 1825. Le siguieron su hijo Francisco I (1825-1830), su nieto Fernando II (1830-1859) y su bisnieto Francisco II (1859-1860). Su hija María Amelia se casaría con Luis Felipe I, el último rey Borbón francés.

    Por su parte, los Borbón-Parma descienden del infante Felipe, uno de los hijos menores de Felipe V y hermano de Carlos III. Perteneció a esta rama su hija María Luisa, reina de España por su matrimonio con Carlos IV. Fueron duques de Parma hasta poco antes de la unificación italiana: Carlos I (después Carlos III de España), Felipe I (1748-1765), su hijo Fernando I (1765-1802), Carlos II, nieto del anterior (1847-1848), seguidos de su hijo Carlos III (1848-1854) y su nieto Roberto I (1854-1859). Entre 1802 y 1814 el territorio formó parte del Imperio Napoleónico y desde ese último año hasta 1847 estuvo en manos de la Casa de Habsburgo-Lorena, la dinastía imperial austriaca.

    La dinastía española de los Borbones ha continuado así desde mediados del siglo XVIII:

    - Fernando VI (1746-1759), hijo de Felipe V y su primera esposa María Luisa de Saboya

    - Carlos III (1759-1788), hijo de Felipe V y su segunda mujer Isabel de Farnesio y, por tanto, hermano de padre del anterior rey, que no tuvo descendencia

    - Carlos IV (1788-1808), hijo de Carlos III

    - Fernando VII (1814-1833), hijo de Carlos IV y que empezó a reinar tras la guerra de Independencia

    - Isabel II (1843-1868), hija de Fernando VII, reina desde los 13 años y anteriormente bajo las regencias de María Cristina, su madre, y el general Espartero

    - Alfonso XII (1874-1885), hijo de Isabel II

    - Alfonso XIII (1902-1931), hijo póstumo de Alfonso XII y bajo la regencia de su madre (María Cristina de Habsburgo-Lorena) desde su nacimiento en 1886 hasta 1902, cuando cumplió la mayoría de edad y fue proclamado rey titular

    - Juan Carlos I (1975-2014), nieto de Alfonso XIII, su reinado abarca desde la muerte de Francisco Franco y el fin de su régimen (noviembre de 1975) hasta su reciente abdicación (anunciada el 2 de junio de 2014 y que se hará efectiva el día 18)

    Otra rama destacada es la carlista, constituida por Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII y pretendiente al trono español con el nombre de Carlos V, y sus descendientes.

   

    En 1829 murió María Josefa Amalia de Sajonia, tercera mujer de Fernando VII, que no había tenido descendencia y sufría una salud delicada, por lo que la sucesión correspondía a Carlos María Isidro, su hermano más próximo (al que correspondería el nombre de Carlos V).

    Pero el rey volvió a casarse, esta vez con su sobrina María Cristina de Borbón-Dos Sicilias (hija de su primo Francisco I, también nieto de Carlos III y rey de las Dos Sicilias, y de su hermana menor María Isabel). De ese matrimonio nacerían dos hijas, la primera de ellas, la futura Isabel II, en octubre de 1830.

    Varios meses antes, en mayo de 1830, Fernando VII había aprobado la Pragmática Sanción, que derogaba la Ley Sálica y permitía que las mujeres accediesen al trono, con lo cual su hija Isabel se convertía en heredera y, por tanto, su hermano quedaba desplazado en la línea sucesoria.

    Los partidarios de Carlos (llamados "carlistas") rechazaron la Pragmática Sanción y poco después de la muerte de Fernando VII se inicia una guerra civil, la Primera Guerra Carlista, que se prolonga hasta 1840.

    Tuvo tres hijos: el mayor, también llamado Carlos, fue pretendiente al trono desde 1845 con el nombre de Carlos VI, pero no tuvo descendencia. Entre 1846 y 1849 se produjo la Segunda Guerra Carlista, más presente en ciertas zonas de Cataluña.

    Los derechos sucesorios pasaban desde su muerte (en 1861) a su hermano Juan, aspirante al trono hasta 1868, cuando renuncia en favor de su hijo Carlos, conocido como Carlos VII. Sus partidarios se levantaron en abril de 1872 y así se inició la Tercera Guerra Carlista, que durará hasta 1876.

    Casado con Margarita de Borbón-Parma (hermana de Roberto I, último duque de Parma), murió en 1909 y había tenido cuatro hijas y un único hijo varón, que sería conocido como Jaime III, nunca tuvo descendencia y murió soltero en 1931.

    Por tanto, sólo quedaba como representante de la línea masculina de la rama carlista Alfonso Carlos, hermano de Carlos VII, casado muy joven, pero que no había tenido hijos. Falleció en 1936 y con su muerte se extinguía la rama carlista original.

    A partir de entonces, los pretendientes carlistas al trono español vendrían de la rama Borbón-Parma, la más próxima a la carlista gracias al matrimonio de Carlos VII con la princesa Margarita. Esta era hermana de Roberto I, que a su vez sería padre (entre muchos otros hijos que tuvo) de Javier de Borbón-Parma (que era, por tanto, primo carnal de Jaime III).

    Javier llegará a autoproclamarse rey con el nombre de Javier I en 1952. Aunque se casó tardíamente (cerca de los 40 años), tuvo seis hijos, dos de ellos varones: Carlos Hugo y Sixto.

    Carlos Hugo, nacido en 1930 y fallecido en 2010, fue candidato del Partido Carlista en Navarra en las elecciones de 1979, pero no consiguió escaño. Fue profesor en la Universidad de Harvard. Su hermano Sixto (nacido en 1940) representa el sector más conservador del movimiento carlista.

    Los partidarios de cada uno de ellos se enfrentaron en Montejurra en mayo de 1976. Murieron dos personas, hubo varios heridos y Sixto fue expulsado de España tras aquellos acontecimientos.

El Madrid gana su décima Copa de Europa

    El Real Madrid consiguió el pasado sábado (día 24) por la noche su décima Copa de Europa recurriendo a la épica: fue perdiendo durante una hora, empató pasado el minuto 90, con ello forzó la prórroga y en la segunda parte de esta marcó tres goles.

    El Atlético de Madrid empezaría ganando el partido con un gol del uruguayo Godín (también autor del empate en el Nou Camp que daría a su equipo la Liga el sábado anterior) al rematar un córner poco después de la media hora. Este resultado, que le habría dado su primera Copa de Europa, duró hasta el descuento.

    Y cuando el Atlético estaba a punto de celebrar el título, Sergio Ramos marcó el empate a uno y se jugaría la prórroga. Su primera parte dejó igual el resultado. Pero en los quince minutos siguientes fueron cayendo los goles del Madrid: primero Bale hizo el 2-1, casi al final de la prórroga Marcelo marcó el tercero y aún tuvo tiempo el Madrid de hacer otro gol (Cristiano Ronaldo, de penalti cometido sobre él mismo).

    Con este resultado, el Madrid ya suma diez Copas de Europa y vuelve a ganar este título después de doce años (el anterior lo conseguiría en 2002, al superar por 2-1 al Bayer Leverkusen). Repasando la historia, ganó las cinco primeras (entre 1956 y 1960), logró la sexta en 1966, pasó más de treinta años sin volver a ser campeón de Europa, pero después consiguió tres títulos más en pocos años (1998, 2000 y 2002) y ha ganado la décima en el actual 2014.

    A cierta distancia le sigue el Milan, con siete títulos (el último ganado en 2007, desde entonces su máximo logro han sido unos cuartos de final en 2012 y la próxima temporada no jugará competiciones europeas tras una mediocre campaña en la Liga italiana), y más lejos están el Bayern de Múnich (campeón el año pasado) y el Liverpool, con cinco Copas de Europa cada uno; el Barcelona y el Ajax (cuatro títulos cada uno) y el Inter de Milán y el Manchester United (tres veces campeones de Europa).

    Para Carlo Ancelotti, entrenador del Madrid, supone la tercera Copa de Europa en su palmarés: las dos anteriores las ganó con el Milan (en 2003 y 2007, siendo las últimas que logró el equipo italiano, actualmente en horas bajas). También es la tercera que consigue Casillas, también campeón de Europa con el Madrid en 2000 y 2002, y la segunda para Cristiano Ronaldo, que ya había sido logrado este título con su anterior equipo, el Manchester United.

Después de muchos años, vuelve a ganar la Liga un equipo distinto del Madrid y el Barcelona

    El Atlético de Madrid se proclamó ayer campeón de Liga de la temporada 2013-2014 tras empatar a uno en el Nou Camp ante el Barcelona. Un empate o un triunfo le daban el título al Atlético, mientras que al Barcelona sólo le valía ganar.

 

 

    El partido fue muy igualado, pero empezó ganando el Barcelona con un gol de Alexis poco después de la media hora y se llegó al descanso con el 1-0. El Atlético sufrió también en el primer tiempo las lesiones de dos jugadores claves: Diego Costa y Arda Turan. Pero en la segunda parte reaccionó y a los pocos minutos consiguió empatar el partido con un gol de Godín. Con ese empate a uno acabaría el partido, a pesar de que el Barcelona apretó al final, y así el Atlético logra su décimo título de Liga (el anterior lo conseguiría en 1996, entrenado por Radomir Antic y teniendo entre sus principales jugadores a los internacionales españoles Caminero y Kiko, al delantero búlgaro Lubo Penev o al propio Simeone, su actual entrenador).

    La anterior vez que un equipo distinto del Real Madrid y el Barcelona fue campeón de Liga se remonta a hace diez años, a 2004, cuando el Valencia ganó ese título. Por aquella época, su entrenador fue Rafa Benítez, con el que ganó dos Ligas (la de ese año y anteriormente la de 2002), y que poco después haría campeón de Europa al Liverpool.

    Estos últimos diez años el predominio del Barcelona había sido evidente: el equipo catalán ganó seis Ligas (más de la mitad): en 2005, 2006 (con Rijkaard), 2009, 2010, 2011 (con Guardiola) y 2013 (con Tito Vilanova) frente a tres del Madrid (una con Capello, otra con Schuster y la última con Mourinho) y una del Atlético (la de la temporada que ahora finaliza).

    El próximo fin de semana, el Atlético hará historia si consigue ganar la final de la Champions. Hace 40 años (en 1974) también llegó a jugar una final de Copa de Europa pero la perdió ante el Bayern de Múnich (que sería campeón ese año por primera vez y ganó los dos siguientes para estar después 25 años sin ganar de nuevo ese título).

    El partido se juega el sábado 24 de mayo por la noche y enfrenta al Atlético con el Real Madrid. En caso de ganar, para el Atlético sería su primera Copa de Europa y se convertiría en el tercer equipo español en ser campeón de Europa, tras Real Madrid y Barcelona, mientras que para el Madrid sería su décimo título. El noveno y último lo consiguió hace ya más de diez años, en 2002, tras vencer en la final por 2-1 al Bayer Leverkusen. A pesar de llevar tantos años sin ganarla, el Madrid siempre ha sido el equipo con más Copas de Europa: ya ganó las cinco primeras entre 1956 y 1960, aunque llegó a estar más de 30 años sin lograr ese título (desde 1966, cuando ganó la sexta, hasta 1998, cuando fue campeón por séptima vez).

El campeón de Europa de 2014 será español

  La final de la Champions League del actual año 2014, que se jugará en el estadio Da Luz de Lisboa (propiedad del Benfica, uno de los equipos de la capital portuguesa) el sábado 24 de mayo, tendrá como protagonistas a dos equipos españoles (que además son de la misma ciudad): el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

    Ambos equipos superaron las semifinales esta semana: el Madrid eliminó el martes al Bayern de Múnich (entrenado por Pep Guardiola, destacado en años anteriores por sus grandes éxitos como técnico del Barcelona) y el Atlético hizo lo mismo ayer con el Chelsea, dirigido por José Mourinho, un entrenador con un extenso currículum, pues fue técnico de otros importantes equipos europeos, como el Oporto, el Inter de Milán (con los que fue campeón de Europa en su momento) o, más recientemente, el Real Madrid. También había dirigido ya al Chelsea a mediados de la pasada década.

    El Real Madrid pasó las semifinales con un resultado global de 5-0: venció al Bayern por 1-0 en el partido de ida en el Bernabéu y le barrió por un rotundo 0-4 en Múnich en la vuelta (Sergio Ramos marcó los dos primeros goles y Cristiano hizo el tercero y el cuarto). Este último resultado es histórico, pues el Madrid nunca había ganado en ese estadio (el mejor resultado que había conseguido hasta el momento fue un empate a uno en 2004) y es la segunda victoria de un equipo español en Múnich (la primera fue conseguida por el Deportivo de La Coruña en la temporada 2002-2003, el resultado fue 2-3 y los tres goles serían del delantero holandés Roy Makaay, que precisamente ficharía después por el Bayern).

    Por su parte, el Atlético de Madrid empató a cero en el Vicente Calderón en la ida y ganó por un claro 1-3 en Londres en el partido de vuelta, jugado ayer por la noche. Empezó perdiendo (el ex-jugador del Atlético Fernando Torres marcó el 1-0), pero antes del descanso Adrián empataba el partido y ese resultado provisional ya clasificaba al Atlético por el doble valor de los goles en campo contrario. En la segunda parte, el equipo español dominó claramente el partido y marcó otros dos goles: Diego Costa, de penalti, hizo el segundo y el turco Arda Turan logró el definitivo 1-3. No es la primera vez que el Atlético gana con claridad al Chelsea: ya lo consiguió también hace menos de dos años, en la Supercopa de Europa de 2012, cuando le derrotó por 4-1 (3-0 al descanso), en un espectacular partido de Falcao, actualmente jugador del Mónaco.

    El Madrid jugará su primera final en 12 años, desde que en 2002 ganó su novena y última Copa de Europa. Entonces superó en la final al Bayer Leverkusen por 2-1. Es el equipo que más veces ha ganado esta competición, seguido del Milan (siete títulos, pero en horas bajas desde hace años), Bayern de Múnich y Liverpool (cinco títulos cada uno), Barcelona y Ajax (cuatro títulos cada uno).

    Para el Atlético será la segunda final de Copa de Europa que juegue, la anterior fue hace ya 40 años y la perdió ante el Bayern de Beckenbauer, que ganaría tres títulos seguidos (en 1974, 1975 y 1976).

    También será la segunda final de Copa de Europa de la historia entre equipos españoles: la primera fue en el año 2000, cuando la jugaron el Real Madrid y el Valencia. El Madrid se impuso por 3-0 y ganó su octavo título.